En el año 2012 me fui a vivir a Valparaíso ya que ahí estudiaría mi primera carrera universitaria. La casa donde arrendaba estaba ubicada en el centro de la ciudad, por lo que a diario debía lidiar con mucha gente y situaciones variadas. Un día cuando estaba esperando la micro, en donde solo tenía que caminar una cuadra para llegar al paradero, empecé a escuchar una discusión entre una pareja heterosexual, a la cual en una primera instancia no le tomé atención, la discusión seguía pero de manera “normal”, para mí era una discusión más dentro de tantas que se dan en la ciudad pero dentro de un rato el tono de voz de una de las partes poco a poco comenzaba a elevarse llamando así mi atención y la de la gente que estaba alrededor, el alzamiento de voz era de parte de la mujer hacia el hombre. Pocas personas se habían percatado de la pelea, pero fue atrayendo más adeptos en medida que los retos hacia el varón eran más fuerte, las personas en un principio solo observaban, pero cuando la mujer empezó con unos empujones leves algunos transeúntes que pasaban por ahí comenzaron sonreír, causándole gracia la situación, unos veían la escena por unos instantes y se marchaban, otros se quedaban pero nadie hizo nada, nadie intervino, solo veían la cómica situación como si fuera parte de un sketch de humor. El hombre estaba un poco borracho con la mirada perdida y escuchando.
Al final ya cuando el hombre hizo caso de los retos de la mujer, este agachó la mirada, tomó unas bolsas que había dejado caer y siguió las ordenes de su pareja que le ordenaban irse en una determinada dirección, después de esto, ya cuando la pareja comenzaba a retirarse del lugar, unos comerciantes que habían presenciado gran parte de la discusión empezaron a gritarle, silbar, mofarse del hombre, mientras que en última instancia a brindar un pequeño aplauso, mientras unos gritaban “¡muy bien! ¡Así se hace! Alguien comentaba en voz alta “ella tiene bien puesto los pantalones” en referencia a la mujer. Unos minutos después y ya cuando el tumulto generado por la discusión se había disipado, la gente del paradero seguía comentando la situación aun en medio de risas, la escena de cierta forma les alegró el día.
No hay comentarios:
Publicar un comentario