En el tema que me voy a centrar es en la reproducción de los roles de genero, es el que trabaje de mayor formo durante el semestre y el que mas llama mi atención debido a lo internalizado que se encuentra tanto a nivel social como familiar , y siendo trascendente debido a que sirve como esquema para reproducir estos roles en la conciencia de las generaciones próximas.
A mas de uno le a ocurrido que estereotipa ciertos roles y funciones en base al genero de la persona que lo ejerce , no es raro encontrar gente que no acepta que por ejemplo que el gerente de su empres sea una mujer , o el caso de algún hombre desempleado que se dedique a hacer y mantener el aseo en su casa , a ese tipo generalmente se le tratara de cafiche , de mantenido , de aprovechador.., pero si esta persona es una mujer ,este rol le acomoda y no por sus capacidades ni por su esfuerzo , sino por que se encuentra legitimado por la reproducción de los roles de genero que se desarrollan en distintas áreas de la vida diaria , en donde desde niños se les dice a los hombres que actividades son pertinentes e ideales para cada genero , cuando un niño decide elegir otra actividad que se encuentre alejado de su condición de genero , este es estigmatizado y repudiado por el entorno próximo ,el cual los persuade a guiarse por patrones mas afines a su "genero" ,
No es difícil acordarme cuando me decían por ejemplo "que los niños no lloran , y si te ven llorando van a pensar que eres niñita" , que ayudar a hacer el aseo , intentando planchar bien la ropa o por ejemplo cocinar algo rico es sinónimo de conductas homosexuales o desorientaciones en " las prioridades de cada hombre" , se nos dice siempre que el hombre tiene que ser rudo , ser fuerte como animal, tener corazón de acero, y por otro lado se encasilla a la mujer bajo el opuesto , bajo el manto de la inocencia , la decencia , la debilidad, , el amor y el cariño.
Nosotros vivimos en una sociedad machista que nos educa y cría en las diversas áreas de la vida diaria bajo esta premisa y formación .Si continuamos reproduciendo y manteniendo esta mirada en torno al genero femenino lo único que haremos sera revalidarla y mantenerla , lo que se debe hacer es luchar por aumentar la presencia y el apoyo en torno al genero femenino para así comenzar a erradicar esta cultura que nos rige y domina , se debe tratar de mirar a ambos géneros con mayor similitud y eso parte desde la visión que tenga cada una de las personas , se debe partir de una incertidumbre social en donde todos se replanten en verdad ¿Que actitudes machistas tengo ?¿Por que las mantengo y reproduzco?¿Que puedo hacer para erradicarlas? , creo que al cuestionarse todos estos principios y entendiendo que tu hermana , tu madre , tu hija , tu tía , tu abuela ... las han tenido que aguantar desde el día en que nacieron , seria un poco mas simple ser empatico y recapacitar en torno a estos roles de genero tan firmemente afianzados en nuestra sociedad.
Este ramo me ha servido para darme cuenta que existe una tremenda desigualdad en torno la imagen que se tiene de ambos géneros , es cierto que yo menciono solo una perspectiva de este ,pero la desigualdad de genero se encuentra inmersa tanto en el ámbito financiero , laboral , domestico , salud, sistema de pensiones ,entre otras muchas ámbitos que quizá incluso no han salido aun a la vida publica.
Debo reconocer que aun mantengo y lucho por cambiar varias visiones machistas que aun persisten en mi forma de ver la vida , hay que reconocer que es muy complejo separarse y desligarse de estas aptitudes , de echo puede que este sea el argumento mas básico y usual para reproducir estas desigualdades . Pero alguien tiene que dar el paso , y mientras las mujeres sigan luchando y trabajando en pro de su condición , siempre se ira avanzando en la búsqueda de una sociedad mas justa y igualitaria para ambos géneros.
17 de junio de 2016
Roles de hombres y mujeres
A través de la actividad realizada durante el semestre se
han redactado, tres historias contando tres experiencias sexistas que he vivido
o presenciado, las cuales pueden ser enmarcadas en una categoría como lo es los
roles de género convencionales, en los cuales son enmarcados tanto hombres como
mujeres.
En los blogs anteriores si bien se tocan otros temas como
las relaciones de pareja, se decide clasificar como tópico central de las
narraciones los roles de género, ya que, lo que se espera de un hombre (como
proveedor) y de una mujer (dueña de casa) en una relación con fuertes bases
patriarcales está determinada por los roles de género establecidos en nuestra
sociedad, en donde tanto la masculinidad y feminidad preforman a las personas,
con lo cual estas son condicionadas a seguir determinadas pautas de
comportamiento.
Dicho esto, en los blogs anteriores se acentuaron estas
diferencias entre hombres y mujeres, denotando de manera directa como se
emplean los roles de género en donde lo esperado es que esta sea sumisa y este
en la casa como en el blog uno o en el caso del blog dos en donde se expone el
punto de vista de una mujer, el cual nos dice que hombres y mujeres no pueden
participar en igualdad de condiciones en actividades deportivas, ya que, los
hombres son muy “bruscos” y las mujeres son “delicadas”. A su vez en el tercer
blog pese a la difícil situación familiar por la cual atravesábamos se da le da
un discurso (por parte de una conocida) a un miembro de mi familia de sexo
masculino, en el que se le indica cómo debe afrontar el deceso de una persona
querida, a través de la desconexión con su lado emocional y que él debe
preocuparse de las mujeres que sufren el fallecimiento pese a tener solo 18
años.
Con las situaciones planteadas anteriormente vemos como se
separa al hombre de la mujer, como se generan las distinciones entre ambos
sexos, las cuales son naturalizadas por parte de quienes emiten estos juicios,
independiente del sexo como en el caso del deporte en donde una mujer asume que
debido al hecho de ser mujer su relación en asimétrica con los hombres en
cuanto al deporte, o como una mujer replica en un adolecente las actitudes convencionales
que se esperan de un hombre, lo que ayuda profundamente a que estos roles
convencionales sigan existiendo, ya que, su reproducción se da a través del
discurso implantándose en el sub consiente de las personas naturalizando estas distinciones.
En lo que se refiere en mi experiencia con esta actividad,
debo decir que si bien ya la había realizado el año pasado (no de manera muy
sería debo decir), este año ha sido un punto de inflexión al cuestionarme mis
propias actitudes respecto a la naturalización del machismo, de la cual muchas
veces realice bromas y me reí al jugar con estos estereotipos, pero volviendo a
mi cuestionamiento de mis propias pautas, este ejercicio a servido para
realizar un cambio en cuanto a mi actitud de ver los problemas de género
exclusivo como algo de la mujer, ya que, podemos ver como estos influyen en que
tanto a hombres como a mujeres se nos quite parte de nuestra esencia humana, al
someter a la mujer al espacio privado o dándole importancia solo a su rol
materno y no a su realización personal. En el caso del hombre ocurre algo
similar al buscar que este sea meramente racional desconectado de su lado
emocional, quitando parte importante de su humanidad. Es por lo escrito
anteriormente que veo como este problema de género debe ser erradicado con el
fin de alcanzar no solo la igualdad, sino que, también es el volver a ser
personas.
Larry
el Tio Luigi
Me
encontraba en vacaciones de invierno
el año pasado, cuando decidí visitar a un tío que vive en Talca. Me costó
bastante llegar a su casa pues él vive en una zona más rural que urbana, prácticamente
a la salida de la ciudad. Me bajé del coleto un tanto perdido hasta que vi a
Luigi (ese es el apodo de mi tío por ser alto, flaco y de pelo ondulado), me dirigí hacia donde estaba
él y lo abrazo con fuerzas ya que nos veíamos hace mucho tiempo.
Esa noche tomamos una cervezas y comimos
una parrillada con mi tío y primo, apenas Luigi toma se vuelve un tanto prendido, parece ser de familia puesto que lo estaba
apañando a todas… hasta que se le ocurrió la idea de “irse de putas”, al principio fingí estar a favor, sabiendo que no tenía más plata en ese momento. Me sentía
súper incómodo, pues nunca había ido, me sentía un tanto reticente ante la
invitación. Incomodo en el auto decidí
decirle a mi tío y al lucho (mí primo) que no quería ir, si querían los apañaba esperándolos, pero que nica iba a
entrar. Tiempo transcurrido, sale mi tío
de esta casa roja ubicada en pleno centro, camina hacia el auto, yo me
encontraba adormilado por el efecto del copete. Luigi se sube al auto y
pregunta por Luis.
Teutates y Albiorix
Luigi:
¿Dónde está luchito?
TyA:
no sé tío, yo estaba raja durmiendo (me
restriego la cara).
Luigi:
mira nomáh, hijo e´ tigre, toavía no
uelve.
Unos 10 minutos después sale mi primo, un tanto feliz. Se sienta en las
butacas de atrás de la camioneta.
Luigi:
weeena campión´, te fue bien parece, lo veo en tu cara.
Luis: sipo, jajajaja vamos por ma´ chela O no?
Luigi:
vamos po campión, apañai o te dejo en la casa TyT (yo).
TyA:
vamos por unas frías po.
Seguimos andando en camioneta a la “boti” unas
cuadras más allá de la casa roja, llegamos
y nos bajamos los tres y cuando apenas cruzábamos el umbral de la puerta
de la botillería, mi primo empieza a
hablar de lo bien que la paso y mi tío
“avivandole la cueca” diciendo cosas como: “está bien que hagas eso”, “el
hombre debe estar más experimentado que la mujer”, etc. Cosas que en verdad preferí no pescar mucho e
ignorarlas. Pero, la última frase de mi tío me llamó mucho la atención porque
luego me dijo que su papá lo “inicio” así, en una casa de remolienda, como le
dicen. Si bien Luigi no es mi Tío sanguíneamente, me contaba que quería compartir una tradición
que tienen los hombres del campo, que según él todos debíamos pasarla para ser
hombres como tal. Nunca le dije
realmente que consideraba cerdo lo que hacía, tanto en un plano de matrimonio o
relación seria de parejas, porque estaba siendo infiel, como también perpetuar,
a palabras suyas, tradiciones campesinas que no hacen más que ver a la mujer como un bien transable, un
objeto, supeditándolas a un hombre; también me hizo ruido la percepción o
imaginario que tiene de “un hombre” mi
tío, puesto que el ser más
“experimentado” que la mujer es lo
correcto según él. Qué pedante y triste debe ser pensar en que como hombre debemos ser el que lleva la
batuta en el ámbito sexual, minimizando u omitiendo a la mujer como compañera en este plano.
Ese dominio por el otro que se refleja en los
roles y prácticas de cada género y que en el mundo rural se siente con más
fuerza. Nunca le dije a mí tía que su
marido, mi tío Luigi y su hijo eran unos asquerosos, que lo único que hacen es menoscabar
a la mujer a un bien transable y también,
por otra parte, lo que nos afecta a nosotros, los hombres, porque el machismo en el que nos encontramos inmersos
nos hace pensar que el ser hombre conlleva a cierta “experiencia” sexual
superior a la mujer (u otra característica que se le asocia al hombre machistamente).
Después de ese día, en la mañana
siguiente nos sentamos un poco encañado en la mesa mi tío y yo. Lo miré distinto, el
Luigi como lo recordaba había muerto y
no podía olvidar mi última noche de farra con él. Si bien conocía a mi tío
desde los 15 años, lo sentía muy cercano. Por otra parte, miraba a mí tía y sentía mucha pena por ella, quien no era
valorada ni respetada por su pareja y que con el pasar de mi estancia supe que era casi común por acá
(mundo rural), que la mujer debía agachar el moño como dicen y no hacer ataos…
16 de junio de 2016
La lucha deconstructiva: lenguaje y cultura como reproductor de la desigualdad de género.
Releyendo mis blogs pasados, se puede identificar una serie
de problemas que es posible resumir en dos grandes áreas, la socialización y el
efecto práctico del lenguaje en la construcción de la estética (en el sentido filosófico
que demanda la palabra). La socialización en términos generales debe
entenderse, según mi perspectiva, como el proceso continuo por el cual un
sujeto adopta la cultura (discursos, prácticas, rasgos culturales, formas de
vida, concepciones de mundo, etc.) de su entorno contemporáneo, que permiten
que el sujeto pueda desenvolverse en la sociedad.
El efecto práctico del lenguaje está muy de la mano con el
proceso de socialización. El lenguaje como estructura inconsciente que se
distribuye y se práctica en forma de lengua mediante el proceso de
socialización tiene un carácter racional-conductual del aprendizaje. Los conceptos que son parte de la lengua, son
aprendidos mediante su función dentro del juego lingüístico, pero la
explicación del uso conceptual conlleva una serie de presupuestos culturales
que median la estructura de la ideología (en el sentido de concepción de mundo)
que se transmite a través de la socialización y tienen efectos prácticos en
tanto que se traducen en actitudes y discursos, sobre las relaciones con el
entorno y con otros seres humanos. Estos presupuestos son parte de la historia
y la configuración normativa de los sistemas de poder que ejercen las distintas
instituciones.
Podemos evidenciar esto, si ejemplifico desde los dos de los
tres blogs previamente escritos. Cuando enuncio, en el caso del primer blog, a
la “tía del jardín” y a mis padres, como agentes socializadores, ellos me
traspasan normas de conducta que conllevan concepciones de cómo son los hombres
y las mujeres. Y sí, a mi me criaron, diciéndome que yo soy hombre, por tal y
tal razón, en la infancia es imposible cuestionar esto, porque es el recurso
inmediato que uno tiene, entonces no es posible hacer distancias de estas
ideas. Así, modelan mi identidad y con ello mi conducta. Ante ello mi reacción
fue golpear a mi compañero, sentirme incoherente respecto a los retos de la tía
y sentirme incomodo cuando ella pide que bese a mi compañero.
Desde el segundo blog, se puede evidenciar con la
incertidumbre expresada por el niño al ver que sus categorías de género e
identidad eran cuestionadas, al no poder entrar yo dentro de sus categorías. Y
no solo eso, es decir que las categorías de género e identidad que tenía el
niño se reflejaban también en cómo se vestía y como tenía su corte de pelo, y
en la forma de comunicarse de su adulto a cargo (ya sea hermano o tío o padre),
es decir, la categoría fundante de género que existía en el entorno inmediato
de ese niño es más que una simple idea, es discurso, acción y cuerpo.
Desde aquí quiero enunciar los mecanismos por los cuales
opera la desigualdad de género desde las áreas antes mencionadas. La
socialización si bien está a cargo en gran medida de nuestros primeros modelos
más próximos (familia), también, se ve mediada por las diversas instituciones,
las normas jurídicas y las normas culturales, la historia y el espacio físico. La
cultura juega un papel esencial en el momento de transmitir estas categorías,
que se funden en discursos, prácticas y mecanismos, mediando una
interinfluencia entre los sujetos y sus instituciones. Des este modo, la
cultura, aunque no determinante, es uno de los a priori sociales, que median las concepciones de mundo, se
reflejan en los cuerpos, construyen ó imponen identidades y entidades.
Este curso me ha servido harto en un ejercicio hermenéutico y fenomenológico para sacar de lo que damos por sentado aquellos presupuestos que enseñamos sin intención a las personas, ya que son reflejos de la reproducción inconsciente de nuestra cultura. Esta inescapable condición, tiene que ver con las características previamente descritas del lenguaje, lo que no quiere decir que en algún momento no podamos dar cuenta de estas categorías, de rastrear esos conceptos no solamente en lo subjetivo (cuerpo e identidad) y lo cotidiano (que es donde más invisibles están), sino, también en la política, en las leyes, en nuestra constitución, en todas las normas generada por las instituciones.
Esto se puede ver por ejemplo en el diseño de las políticas públicas y los efectos sobre la población objetivo, no solo es otorgar el “beneficio”, es construir identidades, es construir concepciones del mundo, que finalmente terminan imponiendo identidades de género por sobre otras, distribuyendo beneficios a sujetos específicos, excluyendo a otros, y acrecentando, en este caso, las desigualdades de género.
- Érebos.
Violencia VIOLENCIA VIOOOLEEENCIAAA
Para escribir en este blog pensamos en la violencia que se vive diariamente respecto al genero, a tu condicion sexual, o los roles estereotipados que nos quieren imponer. Me siento basura cuando me quieren imponer como debo vivir, que caminos debo seguir y yo de voluntario sigo esos caminos. Sin embargo tambien puedo ser dicidente y seguir mi propio camino, romper y terminar con las practicas que detesto y estar dispuesto a querer cambiar esto independiente de los momentos incomodos que pueda tener.
Pero para que vivo? para disfrutar mi individualidad? si fuera de esta manera seguir el patriarcado parece ser la manera mas facil de obtener felicidad sin querer ponerse en el lugar del otro, podria opinar un hombre. Pero NO! no quiero disfrutar mi individualidad, aumentar mi ego, obtener reconocimientos por mis acciones, prestigio, sino que para cambiar este orden impuesto asqueroso, que nos mata como humanos y como naturaleza. Este sistema que todo lo ve como numeros, para la universidad solo somos energia que utilizar, dinero para financiar sus proyectos, y en nosotrxs cuando piensan? cuando piensan en el tiempo dedicado por nosotros/as y nuestras familias para poder pagar y asistir a esta, cuando piensan en que de las maneras en que nos enseñan, sus contenidos, en como se toman las deciciones nos estan deformando, que nos estan moldeando para el mercado y no para cambiar lo impuesto.
Pero bueno, frente a esto muchas/os se organizan y desean colectivamente atentar contra este modelo que nos tiene oprimido/as, desde esa pena, rabia, amor es que me expreso.
Ojala que los futuros sociologos y sociologas no sea gente critica en su discurso, sino en sus acciones.
EnHuelga - estamos en toma
Pero para que vivo? para disfrutar mi individualidad? si fuera de esta manera seguir el patriarcado parece ser la manera mas facil de obtener felicidad sin querer ponerse en el lugar del otro, podria opinar un hombre. Pero NO! no quiero disfrutar mi individualidad, aumentar mi ego, obtener reconocimientos por mis acciones, prestigio, sino que para cambiar este orden impuesto asqueroso, que nos mata como humanos y como naturaleza. Este sistema que todo lo ve como numeros, para la universidad solo somos energia que utilizar, dinero para financiar sus proyectos, y en nosotrxs cuando piensan? cuando piensan en el tiempo dedicado por nosotros/as y nuestras familias para poder pagar y asistir a esta, cuando piensan en que de las maneras en que nos enseñan, sus contenidos, en como se toman las deciciones nos estan deformando, que nos estan moldeando para el mercado y no para cambiar lo impuesto.
Pero bueno, frente a esto muchas/os se organizan y desean colectivamente atentar contra este modelo que nos tiene oprimido/as, desde esa pena, rabia, amor es que me expreso.
Ojala que los futuros sociologos y sociologas no sea gente critica en su discurso, sino en sus acciones.
EnHuelga - estamos en toma
Convenciones a partir del genero y lo que acarrean
Diariamente
nos exponemos ha sucesos de diversa índole que afectan nuestra vida, tanto
práctica como mentalmente, entre los cuales es posible encontrar mecanismos
sociales que producen y reproducen un actuar y pensar de manera sexista, es
decir, con una actitud que hace distinción entre sexos llegando inclusive a la discriminación,
que en la mayoría de los casos se encuentra inconscientemente naturalizada, por
no decir siempre.
Tales
conductas solemos vivirlas con más frecuencia de lo que pensamos, puesto que la
sociedad en que nos hallamos insertos se ha configurado, en cierta medida,
según roles de género. Encontrándonos así con situaciones complejas como la
discusión de si una mujer es capaz de ser igual o mejor líder que un hombre,
hasta otras más sencillas, pero no por ello menos importantes, como la
convención de que si un hombre usa ciertos colores en su vestimenta puede poner
a juicio su masculinidad.
Esta
última situación, resulta similar a una de mis entradas expuesta anteriormente,
la cual consistía en que cuando iba a comprarme ropa en compañía de mi familia,
estos reaccionaban sexistamente ante el vestuario disponible en las tiendas,
puesto que siempre han tenido reticencia, por ejemplo, hacia los pantalones
pitillos y aquellos de colores no tradicionales como los rojos, naranjos, etc.,
ya que los consideraban afeminados. Razón del por cual nunca me compré de
estos, y a la vez, tampoco me gustaron, por costumbre posiblemente.
Tal
caso se relaciona directamente con las convenciones sociales asociadas al género,
que han surgido con el fin de hacer una separación y distinción entre lo que se
considera masculino y femenino, y que aplican para la mayoría de los aspectos
de la vida, abarcado desde conductas, gustos, identidades a expectativas.
Dicho
aspecto posee una importante relevancia en la manera que los individuos llevan
a cabo su cotidianidad, y por tanto, en la forma que confeccionan la realidad.
Dado que estos usualmente son inculcados desde la niñez, el proceso de
distinción según sexo iniciaría a partir de las cosas más básicas de la vida,
tales como los colores de las clásicas mantas infantiles, para seguir ya a una
edad más avanzada con la elección de programas televisivos y juguetes.
Sin
embargo, pese a que todo este proceso es evidentemente mediado por los padres
en un principio, generalmente, ya para la adolescencia, si bien los sujetos
comienzan a tener una mayor autonomía sobre sí mismos, está etapa resulta ser
incluso mucho más compleja, dado a que existe una presión social que inhibe a
los jóvenes a que se desvíen, mediana o totalmente, de la norma otorgada a su género si así lo
quieren, puesto que llegase a ocurrir, existiría la posibilidad de que sean rechazados y/o
juzgados eventualmente, inclusive por sus más cercanos que asimismo también han
sido permeados por tales convenciones.
Es
por ello que resulta muchas veces difícil romper con tales normas sociales,
pero más allá de terminar con esta fuerza social plausible a repudiar o
sentenciar el escaparse de estas, existe otra fuerza mucha más cimentada y difícil
de frenar y reproducir, la naturalización de estos, puesto que mientras exista
tal característica, se conlleva a que estás pasen desapercibidas y que la
minoría de las personas de las cuestionen.
Aún
así, cabe destacar que cada vez más los individuos se encuentran más abiertos a
la permeabilidad de estos aspectos que antes resultaban mucho más separados
según género, sobre todo en lo que respecta a los gustos, puesto que cada vez
es menos extraño encontrar a hombre que vean, y admitan ver, películas románticas,
o que tengan conocimientos de costura, así como que hayan mujeres que les
fascinen los automóviles y practiquen deportes como el balompié.
Personalmente,
considero que las convenciones sociales relacionadas al género, no necesariamente son malas, pero a la vez, no
puedo negar que son un total constructo social, y por tanto, carecen de un
carácter natural. Aunque la vez, sí bien debe tenerse en cuenta que estás
restringen la libertad de los actores, da la impresión, superficialmente, que
estás no son un gran problema tanto para el común de las personas que están
poco familiarizadas con el tema, como para aquellos que poseen un cierto nivel
de consciencia sobre tal fenómeno. No obstante, siempre hay casos donde estas
normas se llevan a niveles extremos, que tampoco son pocos, y generalmente
irían ligados estrechamente al grado de tolerancia o “amplitud de mente” que
tenga la sociedad en que uno se encuentre.
Gatsby.
La dualidad Chilena
Comenzar a escribir los blog no fue
una tarea fácil, principalmente por la enseñanza que tuve desde muy pequeña por
parte de mi madre, en la cual “la mujer
siempre es capaz de hacer lo mismo que un hombre”. Después de un largo
proceso reflexivo logre hallar a lo largo de mi vida situaciones en las que
claramente había sido discriminada y objetivada de manera sexista.
En el primer blog que desarrolle
explique una vivencia que había tenido en mi infancia, en la cual mis abuelos
me discriminaban de manera sexista por incorporarme a un grupo scout, dudando
de mi capacidades de “mujer” para realizar algunas actividades que solo son
propias de los hombres. La razón este capítulo e mi vida se basa principalmente
en que se trata de uno de los episodios en donde la duda sobre mi capacidades
por ser “mujer” me afecta fuertemente en mi vida personal, incluso dudando
sobre las decisiones que estaba tomando.
El segundo y el tercer blog en cambio,
trato de situaciones que han ocurrido recientemente en mi vida, y que se
vinculan más con situaciones sociales “externas” al ámbito privado.
A pesar dela crianza que tuve
respecto al rol de las mujeres estos blog me han ayudado mucho a reflexionar
sobre situaciones que hasta entonces creía que no estaba siendo discriminada de
manera sexista, y como todas estas experiencias se vinculan de una u otra forma
con la materia vista en el curso. La sociedad chilena constantemente reproduce
un sistema patriarcal, en donde la mujer es vista como un objeto que debe responder al contrato original del
matrimonio, y responder ante su esposo como la sociedad lo indica. Si duda que
el escaso desarrollo del feminismo chileno se debe en gran parte a la labor
internacional, puesto que, según mi punto de vista, el paradigma patriarcal sigue
estando muy presente.
Considero muy importante los aprendizajes que pude obtener de manera personal
a través de estos blog. A pesar de que se trata al parecer de una manera muy sencilla
me ayudó mucho a poder cuestionar aún más lo entornos que hasta entonces creía
que no se encontraban determinados de una manera sexista, incluso pudiendo
evidenciar la constante dualidad de los discursos en la sociedad chilena, que
es una de nuestras más fervientes características.
Totti
Roles de género en el Núcleo Familiar
En los distintos
blogs que he enviado, me he enfocado principalmente en las distintas prácticas realizadas
por las personas que pertenecen –o han pertenecido- a mi círculo familiar. He
tratado de evidenciar esta situación en base a los relatos que he compartido
como “Mi querido Viejo” y “Tu deber de Hombre””. He tratado de exponer con las
narraciones, como se van –y nos van- construyendo los roles de género, y como
el entorno al que pertenecemos va imponiendo constantemente las distintas
pautas culturales que deben seguir tanto hombres como mujeres.
En “Tu deber de
Hombre” se evidencia como las personas tienen arraigada la concepción de cómo
debe ser el varón en una relación de pareja “ideal”. Como tal, se va creando
una simultaneidad de actitudes que deben acatar los sujetos en sus relaciones,
lo que genera la creencia –entre otros- de que la principal actividad del
hombre es el de ser un “buen proveedor”, para así proteger a la mujer por sobre
todas las cosas. A lo largo del tiempo esta misma situación se formalizó en las
leyes, donde se han estipulado los deberes que tienen tanto féminas como
varones dentro del matrimonio. En el
relato “Mi querido viejo” se puede llegar a una conclusión similar, dado que
muestra el dialogo entre un hijo y su padre, al momento de decidir el futuro
del primero. Como se logra interpretar, el padre le dice al hijo que decida por
una profesión que le entregue más recursos económicos, dado que el día de
mañana tendría que responsabilizarse y mantener una familia. Por otro lado en
la misma narración, se denota la visión que tiene el hombre donde la mujer “prefiere”
quedarse en la casa antes que salir a trabajar. De manera que se puede presenciar
en los dos relatos como se “naturalizan” los roles de género, lo que genera una constante reproducción de los
patrones impuestos por la sociedad.
He podido notar cómo
desde el círculo más cercano (el núcleo familiar), se está en constante
relación con diferentes discursos que nos van formando desde niño (el ejemplo
más claro es que desde antes de nacer, a los bebes ya le están viendo ropa
acorde a su sexo), los cuales van generando la diferenciación entre los que es “ser”
hombre o mujer, y como nos debemos relacionar con las personas dependiendo su
género. En algunos casos la diferenciación se puede manifestar de manera institucionalizada
al manifestarse en leyes. Y otros se manifiestan en nuestro día a día al relacionarnos
con nuestros pares, por lo que es importante tener una postura crítica en esas
situaciones.
La experiencia de escribir
en el respectivo blog ha posibilitado el dar cuenta como se manifiestan las
prácticas cotidianas de sexismo, y como uno por estar acostumbradas a ellas las
suele pasar por alto. Al vislumbrar que en los distintos relatos que han ido
subiendo nuestros pares en donde se dan situaciones similares, uno se da cuenta
que lo que ha vivido no son hechos “aislados”, y que como tal, da la posibilidad
de hacerse consciente de los actos que solemos hacer, y así evitar seguir
reproduciendo los patrones que hemos naturalizado constantemente. El blog de
igual forma ayuda a problematizar las situaciones que suelen mantenerse a la
sombra del día a día, y cuestionar dicha situación al preguntarse si es
correcta la forma en que se dan las cosas. Personalmente estos trabajos me han
ayudado a cambiar mi forma de ser con los otros, como de igual forma hacer exhaustivos
análisis a mi forma de pensar y de ser.
Max Power
Roles de género en la escuela
A lo largo del curso, he escrito cada una de las entradas en el
blog sobre el tema de roles de género
principalmente en un ámbito público, esto en torno a mi experiencia escolar (en la
educación media) y en relación con mis pares de ese tiempo (compañeros de curso)
ya que al recordarlas me he podido dar cuenta de prácticas que tenía
naturalizadas hasta ese entonces. Puedo identificar también a los roles de
género como una de las primeras fuentes del sexismo que se extrapolan a varias
otras formas de percibir el mundo y relacionarse con este. Además que se puede
identificar a la escuela como una institución donde se da una de las
socializaciones más tempranas en la trayectoria de uno como sujeto y que por
ende ayuda a mantener y reproducir los roles de género tradicionales.
Si bien se puede identificar –como tradicionalmente se ha hecho en
la literatura existente al respecto– que en la escuela se mantienen y
reproducen todo los roles de género y estereotipos que se inician en la familia
en por ejemplo, la separación entre hombres y mujeres en clases de educación
física o también en las mismas formas de enseñar y discursos que tienen los
pedagogos de la escuela respecto a los roles de género. También se puede ver
que es en la misma relación con los pares –compañeros– que se lleva día a día
que se reproducen prácticas sexistas que refuerzan los roles de género
convencionales, es decir, refuerzan lo que debería
ser un hombre o lo que debería ser
una mujer a través de varios mecanismos.
En mi dos últimas entradas en el blog: El pollo y Alejando al que no
cuadra, traté de dilucidar que a todo quien no reproduce estos roles de
género tradicionales son excluidos –indirectamente– por lo general a través de
mofas por parte de los mismo compañeros. Son estas prácticas las que mantienen
los roles de género tradicionales, por ejemplo en el primer blog mencionado con
anterioridad (El pollo), describí
como es que a una compañera –mujer– que tenía prácticas que eran relacionadas
con lo masculino y quien además se juntaba con varios hombres, era objeto de
burlas, sin una aparente intención de denigrar, es decir, que casi
inconscientemente era objeto de discursos que la interpelaban y reforzaban el
hecho de que no seguía con los roles de género tradicionales; discurso que ella
también adoptaba. En el segundo blog mencionado (Alejando al que no cuadra) también traté de dilucidar la misma
forma en qué el otro, el distinto –el que no posee alguno de los roles de
género tradicionales– es marginado. Esto también enmarcado dentro de las mismas
prácticas de burla que un primer momento parecen normales dentro de la relación
cotidiana con los pares en la escuela.
A partir de estas dos descripciones que realice en los blogs
pasados es que puedo identificar a los discursos hegemónico que los estudiantes
suelen reproducir como un mecanismos importante de mantención de los roles
tradicionales de género ya que estos son expresados, por ejemplo, a través de
la burla que si bien no es con ánimo de causar perjuicio, son expresiones de un
claro discurso que norma como debiera ser lo masculina y como debiera ser lo
femenino (principalmente a partir de cultos
negativos que demarcan lo que cada género no hace) que son adoptados,
naturalizados y luego reproducidos.
Si bien es difícil el no reproducir los roles de género
tradicionales, creo que hay varias posibilidades desde la pedagogía donde se
puede problematizar y desnaturalizar estas prácticas desde una edad más
temprana, todo esto enmarcado en el contexto de una educación más inclusiva que
ha sido tan demandada últimamente.
Por último, que la experiencia de poder reflexionar
sobre estos hechos que hasta antes del curso habían pasado simplemente como
hechos anecdóticos me permitió el poder desnaturalizar prácticas de las que era
inconsciente hasta entonces y que ayudaba a su reproducción, y que ahora me
permite analizar varias relaciones cotidianas desde una perspectiva de género,
por lo que además, he podido problematizar al género y sus relaciones como una
unidad de análisis importante para variadas situaciones en la investigación
sociológica (tomando en cuenta que este ha sido dejado de lado en varias de las
escuelas de sociología en Chile).
Outis.
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