17 de junio de 2016

Degenerando el genero

En el tema que me voy a centrar es en la reproducción de los roles de genero, es el que trabaje de mayor formo durante el semestre y el que mas llama mi atención debido a lo internalizado que se encuentra tanto a nivel social como familiar , y siendo trascendente debido a que sirve como esquema para reproducir estos roles en la conciencia de las generaciones próximas.

A mas de uno le a ocurrido que estereotipa ciertos roles y funciones en base al genero de la persona que lo ejerce , no es raro encontrar gente que no acepta que por ejemplo que el gerente de su empres sea una mujer , o el caso de algún hombre desempleado que se dedique a hacer y mantener el aseo en su casa  , a ese tipo generalmente se le tratara de cafiche , de mantenido , de aprovechador.., pero si esta persona es una mujer ,este rol le acomoda y no por sus capacidades ni por su esfuerzo , sino por que se encuentra legitimado por la reproducción de los roles de genero que se desarrollan en distintas áreas de la vida diaria , en donde desde niños se les dice a los hombres que actividades son pertinentes e ideales para cada genero ,  cuando un niño decide elegir otra actividad que se encuentre alejado de su condición de genero , este es estigmatizado y repudiado por el entorno próximo ,el cual los persuade a guiarse por patrones mas afines a su "genero" ,
No es difícil acordarme cuando me decían por ejemplo "que los niños no lloran , y si te ven llorando van a pensar que eres niñita" , que ayudar a hacer el aseo , intentando planchar bien la ropa o por ejemplo cocinar algo rico es sinónimo de conductas homosexuales o desorientaciones en " las prioridades de cada hombre" , se nos dice siempre  que el hombre tiene que ser rudo , ser fuerte como animal, tener corazón de acero,  y por otro lado se encasilla a la mujer bajo el opuesto , bajo el manto de la inocencia , la decencia , la debilidad, , el amor y el cariño.

Nosotros vivimos en una sociedad machista que nos educa y cría en las diversas áreas de la vida diaria bajo esta premisa y formación .Si continuamos reproduciendo y manteniendo esta mirada en torno al genero femenino lo único que haremos sera revalidarla y mantenerla , lo que se debe hacer es luchar por aumentar la presencia y el apoyo en torno al genero femenino para así comenzar a erradicar esta cultura que nos rige y domina , se debe tratar de mirar a ambos géneros con mayor similitud y eso parte desde la visión que tenga cada una de las personas , se debe partir de una incertidumbre social en donde todos se replanten en verdad ¿Que actitudes machistas tengo ?¿Por que las mantengo y reproduzco?¿Que puedo hacer para erradicarlas? , creo que al cuestionarse todos estos principios y entendiendo que tu hermana , tu madre , tu hija , tu tía , tu abuela ... las han tenido que aguantar desde el día en que nacieron , seria un poco mas simple ser empatico y recapacitar en torno a estos roles de genero tan firmemente afianzados en nuestra sociedad.

Este ramo me ha servido para darme cuenta que existe una tremenda desigualdad en torno la imagen que se tiene de ambos géneros , es cierto que yo menciono solo una perspectiva de este ,pero la desigualdad de genero se encuentra inmersa tanto en el ámbito financiero , laboral , domestico , salud, sistema de pensiones ,entre otras muchas ámbitos que quizá incluso no han salido aun a la vida publica.

Debo reconocer que aun mantengo y lucho por cambiar varias visiones machistas que aun persisten en mi forma de ver la vida , hay que reconocer que es muy complejo separarse y desligarse de estas aptitudes , de echo puede que este sea el argumento mas básico y usual para reproducir estas desigualdades . Pero alguien tiene que dar el paso , y mientras las mujeres sigan luchando y trabajando en pro de su condición , siempre se ira avanzando en la búsqueda de una sociedad mas justa y igualitaria para ambos géneros.

Roles de hombres y mujeres

A través de la actividad realizada durante el semestre se han redactado, tres historias contando tres experiencias sexistas que he vivido o presenciado, las cuales pueden ser enmarcadas en una categoría como lo es los roles de género convencionales, en los cuales son enmarcados tanto hombres como mujeres.

En los blogs anteriores si bien se tocan otros temas como las relaciones de pareja, se decide clasificar como tópico central de las narraciones los roles de género, ya que, lo que se espera de un hombre (como proveedor) y de una mujer (dueña de casa) en una relación con fuertes bases patriarcales está determinada por los roles de género establecidos en nuestra sociedad, en donde tanto la masculinidad y feminidad preforman a las personas, con lo cual estas son condicionadas a seguir determinadas pautas de comportamiento.

Dicho esto, en los blogs anteriores se acentuaron estas diferencias entre hombres y mujeres, denotando de manera directa como se emplean los roles de género en donde lo esperado es que esta sea sumisa y este en la casa como en el blog uno o en el caso del blog dos en donde se expone el punto de vista de una mujer, el cual nos dice que hombres y mujeres no pueden participar en igualdad de condiciones en actividades deportivas, ya que, los hombres son muy “bruscos” y las mujeres son “delicadas”. A su vez en el tercer blog pese a la difícil situación familiar por la cual atravesábamos se da le da un discurso (por parte de una conocida) a un miembro de mi familia de sexo masculino, en el que se le indica cómo debe afrontar el deceso de una persona querida, a través de la desconexión con su lado emocional y que él debe preocuparse de las mujeres que sufren el fallecimiento pese a tener solo 18 años.

Con las situaciones planteadas anteriormente vemos como se separa al hombre de la mujer, como se generan las distinciones entre ambos sexos, las cuales son naturalizadas por parte de quienes emiten estos juicios, independiente del sexo como en el caso del deporte en donde una mujer asume que debido al hecho de ser mujer su relación en asimétrica con los hombres en cuanto al deporte, o como una mujer replica en un adolecente las actitudes convencionales que se esperan de un hombre, lo que ayuda profundamente a que estos roles convencionales sigan existiendo, ya que, su reproducción se da a través del discurso implantándose en el sub consiente de las personas naturalizando estas distinciones.


En lo que se refiere en mi experiencia con esta actividad, debo decir que si bien ya la había realizado el año pasado (no de manera muy sería debo decir), este año ha sido un punto de inflexión al cuestionarme mis propias actitudes respecto a la naturalización del machismo, de la cual muchas veces realice bromas y me reí al jugar con estos estereotipos, pero volviendo a mi cuestionamiento de mis propias pautas, este ejercicio a servido para realizar un cambio en cuanto a mi actitud de ver los problemas de género exclusivo como algo de la mujer, ya que, podemos ver como estos influyen en que tanto a hombres como a mujeres se nos quite parte de nuestra esencia humana, al someter a la mujer al espacio privado o dándole importancia solo a su rol materno y no a su realización personal. En el caso del hombre ocurre algo similar al buscar que este sea meramente racional desconectado de su lado emocional, quitando parte importante de su humanidad. Es por lo escrito anteriormente que veo como este problema de género debe ser erradicado con el fin de alcanzar no solo la igualdad, sino que, también es el volver a ser personas.

Larry

el Tio Luigi

   Me encontraba  en vacaciones de invierno  el año pasado, cuando decidí visitar  a   un tío   que vive en Talca.   Me costó bastante llegar a su casa pues él vive  en una zona más rural que urbana, prácticamente a la salida de la ciudad. Me bajé del coleto un tanto perdido hasta que vi a Luigi (ese es el apodo de mi tío por ser alto, flaco y de  pelo ondulado), me dirigí hacia donde estaba él   y lo abrazo con fuerzas ya   que nos veíamos hace mucho tiempo.  Esa noche  tomamos una cervezas  y comimos  una parrillada con mi tío y primo, apenas Luigi  toma se vuelve un tanto prendido,  parece ser de familia puesto que lo estaba apañando a todas… hasta que se le ocurrió la idea de “irse de putas”,  al principio  fingí estar a favor, sabiendo que no  tenía más plata en ese momento. Me sentía súper incómodo, pues nunca había ido, me sentía un tanto reticente ante la invitación. Incomodo en el auto  decidí decirle a mi tío y al lucho (mí primo)  que no quería ir, si querían los apañaba  esperándolos, pero que nica iba a entrar.  Tiempo transcurrido, sale mi tío de esta casa roja ubicada en pleno centro, camina hacia el auto, yo me encontraba adormilado por el efecto del copete. Luigi se sube al auto y pregunta por Luis.
Luigi: ¿Dónde está luchito?
TyA: no sé  tío, yo estaba raja durmiendo (me restriego la cara).
Luigi: mira nomáh, hijo e´ tigre, toavía no  uelve.
 Unos 10 minutos después  sale mi primo, un tanto feliz. Se sienta en las butacas de atrás de la camioneta.
Luigi: weeena campión´, te fue bien parece, lo veo en tu cara.
 Luis: sipo, jajajaja vamos por ma´ chela O no?
Luigi: vamos po campión, apañai o te dejo en la casa TyT (yo).
TyA: vamos por unas frías po.
 Seguimos andando en camioneta a la “boti” unas cuadras más allá de la casa roja, llegamos   y nos bajamos los tres y cuando apenas cruzábamos el umbral de la puerta de la botillería,  mi primo empieza a hablar de lo bien que la paso y  mi tío “avivandole la cueca” diciendo cosas como: “está bien que hagas eso”, “el hombre debe estar más experimentado que la mujer”, etc.  Cosas que en verdad preferí no pescar mucho e ignorarlas. Pero, la última frase de mi tío me llamó mucho la atención porque luego me dijo que su papá lo “inicio” así, en una casa de remolienda, como le dicen.  Si bien  Luigi no es mi Tío sanguíneamente,  me contaba que quería compartir una tradición que tienen los hombres del campo, que según él todos debíamos pasarla para ser hombres como tal.  Nunca le dije realmente que consideraba cerdo lo que hacía, tanto en un plano de matrimonio o relación seria de parejas, porque estaba siendo infiel, como también perpetuar, a palabras suyas, tradiciones campesinas que no hacen más que  ver a la mujer como un bien transable, un objeto, supeditándolas a un hombre; también me hizo ruido la percepción o imaginario que tiene de “un hombre”  mi tío, puesto que  el ser más “experimentado” que la mujer  es lo correcto según él. Qué pedante  y  triste debe ser pensar en  que como hombre debemos ser el que lleva la batuta  en el ámbito sexual, minimizando  u omitiendo a la mujer como compañera  en este plano.
 Ese dominio por el otro que se refleja en los roles y prácticas de cada género y que en el mundo rural se siente con más fuerza.  Nunca le dije a mí tía que su marido, mi tío Luigi y su hijo eran unos asquerosos, que lo único que hacen es menoscabar a la mujer a un bien transable y  también, por otra parte, lo que nos afecta a nosotros, los hombres, porque  el machismo en el que nos encontramos inmersos nos hace pensar que el ser hombre conlleva a cierta “experiencia” sexual superior a la mujer (u otra característica que se le asocia al hombre machistamente).
 Después de ese día, en la mañana siguiente  nos sentamos un poco encañado  en la mesa mi tío y yo. Lo miré distinto, el Luigi como lo recordaba había muerto  y no podía olvidar mi última noche de farra con él. Si bien conocía a mi tío desde los 15 años, lo sentía muy cercano. Por otra parte, miraba a mí tía  y  sentía mucha pena por ella, quien no era valorada ni respetada por su pareja y que con el pasar de mi  estancia supe que era casi común por acá (mundo rural), que la mujer debía agachar el moño como dicen y no hacer ataos…


                                                                                                                    Teutates y Albiorix

16 de junio de 2016

La lucha deconstructiva: lenguaje y cultura como reproductor de la desigualdad de género.

Releyendo mis blogs pasados, se puede identificar una serie de problemas que es posible resumir en dos grandes áreas, la socialización y el efecto práctico del lenguaje en la construcción de la estética (en el sentido filosófico que demanda la palabra). La socialización en términos generales debe entenderse, según mi perspectiva, como el proceso continuo por el cual un sujeto adopta la cultura (discursos, prácticas, rasgos culturales, formas de vida, concepciones de mundo, etc.) de su entorno contemporáneo, que permiten que el sujeto pueda desenvolverse en la sociedad.

El efecto práctico del lenguaje está muy de la mano con el proceso de socialización. El lenguaje como estructura inconsciente que se distribuye y se práctica en forma de lengua mediante el proceso de socialización tiene un carácter racional-conductual del aprendizaje.  Los conceptos que son parte de la lengua, son aprendidos mediante su función dentro del juego lingüístico, pero la explicación del uso conceptual conlleva una serie de presupuestos culturales que median la estructura de la ideología (en el sentido de concepción de mundo) que se transmite a través de la socialización y tienen efectos prácticos en tanto que se traducen en actitudes y discursos, sobre las relaciones con el entorno y con otros seres humanos. Estos presupuestos son parte de la historia y la configuración normativa de los sistemas de poder que ejercen las distintas instituciones.

Podemos evidenciar esto, si ejemplifico desde los dos de los tres blogs previamente escritos. Cuando enuncio, en el caso del primer blog, a la “tía del jardín” y a mis padres, como agentes socializadores, ellos me traspasan normas de conducta que conllevan concepciones de cómo son los hombres y las mujeres. Y sí, a mi me criaron, diciéndome que yo soy hombre, por tal y tal razón, en la infancia es imposible cuestionar esto, porque es el recurso inmediato que uno tiene, entonces no es posible hacer distancias de estas ideas. Así, modelan mi identidad y con ello mi conducta. Ante ello mi reacción fue golpear a mi compañero, sentirme incoherente respecto a los retos de la tía y sentirme incomodo cuando ella pide que bese a mi compañero.

Desde el segundo blog, se puede evidenciar con la incertidumbre expresada por el niño al ver que sus categorías de género e identidad eran cuestionadas, al no poder entrar yo dentro de sus categorías. Y no solo eso, es decir que las categorías de género e identidad que tenía el niño se reflejaban también en cómo se vestía y como tenía su corte de pelo, y en la forma de comunicarse de su adulto a cargo (ya sea hermano o tío o padre), es decir, la categoría fundante de género que existía en el entorno inmediato de ese niño es más que una simple idea, es discurso, acción y cuerpo.

Desde aquí quiero enunciar los mecanismos por los cuales opera la desigualdad de género desde las áreas antes mencionadas. La socialización si bien está a cargo en gran medida de nuestros primeros modelos más próximos (familia), también, se ve mediada por las diversas instituciones, las normas jurídicas y las normas culturales, la historia y el espacio físico. La cultura juega un papel esencial en el momento de transmitir estas categorías, que se funden en discursos, prácticas y mecanismos, mediando una interinfluencia entre los sujetos y sus instituciones. Des este modo, la cultura, aunque no determinante, es uno de los a priori sociales, que median las concepciones de mundo, se reflejan en los cuerpos, construyen ó imponen identidades y entidades.

Este curso me ha servido harto en un ejercicio hermenéutico y fenomenológico para sacar de lo que damos por sentado aquellos presupuestos que enseñamos sin intención a las personas, ya que son reflejos de la reproducción inconsciente de nuestra cultura. Esta inescapable condición, tiene que ver con las características previamente descritas del lenguaje, lo que no quiere decir que en algún momento no podamos dar cuenta de estas categorías, de rastrear esos conceptos no solamente en lo subjetivo (cuerpo e identidad) y lo cotidiano (que es donde más invisibles están), sino, también en la política, en las leyes, en nuestra constitución, en todas las normas generada por las instituciones. 

Esto se puede ver por ejemplo en el diseño de las políticas públicas y los efectos sobre la población objetivo, no solo es otorgar el “beneficio”, es construir identidades, es construir concepciones del mundo, que finalmente terminan imponiendo identidades de género por sobre otras, distribuyendo beneficios a sujetos específicos, excluyendo a otros, y acrecentando, en este caso, las desigualdades de género. 
- Érebos.

Violencia VIOLENCIA VIOOOLEEENCIAAA

Para escribir en este blog pensamos en la violencia que se vive diariamente respecto al genero, a tu condicion sexual, o los roles estereotipados que nos quieren imponer. Me siento basura cuando me quieren imponer como debo vivir, que caminos debo seguir y yo de voluntario sigo esos caminos. Sin embargo tambien puedo ser dicidente y seguir mi propio camino, romper y terminar con las practicas que detesto y estar dispuesto a querer cambiar esto independiente de los momentos incomodos que pueda tener.
Pero para que vivo? para disfrutar mi individualidad? si fuera de esta manera seguir el patriarcado parece ser la manera mas facil de obtener felicidad sin querer ponerse en el lugar del otro, podria opinar un hombre. Pero NO! no quiero disfrutar mi individualidad, aumentar mi ego, obtener reconocimientos por mis acciones, prestigio, sino que para cambiar este orden impuesto asqueroso, que nos mata como humanos y como naturaleza. Este sistema que todo lo ve como numeros, para la universidad solo somos energia que utilizar, dinero para financiar sus proyectos, y en nosotrxs cuando piensan? cuando piensan en el tiempo dedicado por nosotros/as y nuestras familias para poder pagar y asistir a esta, cuando piensan en que de las maneras en que nos enseñan, sus contenidos, en como se toman las deciciones nos estan deformando, que nos estan moldeando para el mercado y no para cambiar lo impuesto.
Pero bueno, frente a esto muchas/os se organizan y desean colectivamente atentar contra este modelo que nos tiene oprimido/as, desde esa pena, rabia, amor es que me expreso.


Ojala que los futuros sociologos y sociologas no sea gente critica en su discurso, sino en sus acciones.


EnHuelga - estamos en toma
CUANDO ELBA LAZO VOTA TOMA, ELBA LAZO SE VA A TOMA.


Convenciones a partir del genero y lo que acarrean

Diariamente nos exponemos ha sucesos de diversa índole que afectan nuestra vida, tanto práctica como mentalmente, entre los cuales es posible encontrar mecanismos sociales que producen y reproducen un actuar y pensar de manera sexista, es decir, con una actitud que hace distinción entre sexos llegando inclusive a la discriminación, que en la mayoría de los casos se encuentra inconscientemente naturalizada, por no decir siempre.

Tales conductas solemos vivirlas con más frecuencia de lo que pensamos, puesto que la sociedad en que nos hallamos insertos se ha configurado, en cierta medida, según roles de género. Encontrándonos así con situaciones complejas como la discusión de si una mujer es capaz de ser igual o mejor líder que un hombre, hasta otras más sencillas, pero no por ello menos importantes, como la convención de que si un hombre usa ciertos colores en su vestimenta puede poner a juicio su masculinidad.

Esta última situación, resulta similar a una de mis entradas expuesta anteriormente, la cual consistía en que cuando iba a comprarme ropa en compañía de mi familia, estos reaccionaban sexistamente ante el vestuario disponible en las tiendas, puesto que siempre han tenido reticencia, por ejemplo, hacia los pantalones pitillos y aquellos de colores no tradicionales como los rojos, naranjos, etc., ya que los consideraban afeminados. Razón del por cual nunca me compré de estos, y a la vez, tampoco me gustaron, por costumbre posiblemente.

Tal caso se relaciona directamente con las convenciones sociales asociadas al género, que han surgido con el fin de hacer una separación y distinción entre lo que se considera masculino y femenino, y que aplican para la mayoría de los aspectos de la vida, abarcado desde conductas, gustos, identidades a expectativas. 

Dicho aspecto posee una importante relevancia en la manera que los individuos llevan a cabo su cotidianidad, y por tanto, en la forma que confeccionan la realidad. Dado que estos usualmente son inculcados desde la niñez, el proceso de distinción según sexo iniciaría a partir de las cosas más básicas de la vida, tales como los colores de las clásicas mantas infantiles, para seguir ya a una edad más avanzada con la elección de programas televisivos y juguetes.

Sin embargo, pese a que todo este proceso es evidentemente mediado por los padres en un principio, generalmente, ya para la adolescencia, si bien los sujetos comienzan a tener una mayor autonomía sobre sí mismos, está etapa resulta ser incluso mucho más compleja, dado a que existe una presión social que inhibe a los jóvenes a que se desvíen, mediana o totalmente, de  la norma otorgada a su género si así lo quieren, puesto que llegase a ocurrir, existiría  la posibilidad de que sean rechazados y/o juzgados eventualmente, inclusive por sus más cercanos que asimismo también han sido permeados por tales convenciones.

Es por ello que resulta muchas veces difícil romper con tales normas sociales, pero más allá de terminar con esta fuerza social plausible a repudiar o sentenciar el escaparse de estas, existe otra fuerza mucha más cimentada y difícil de frenar y reproducir, la naturalización de estos, puesto que mientras exista tal característica, se conlleva a que estás pasen desapercibidas y que la minoría de las personas de las cuestionen.

Aún así, cabe destacar que cada vez más los individuos se encuentran más abiertos a la permeabilidad de estos aspectos que antes resultaban mucho más separados según género, sobre todo en lo que respecta a los gustos, puesto que cada vez es menos extraño encontrar a hombre que vean, y admitan ver, películas románticas, o que tengan conocimientos de costura, así como que hayan mujeres que les fascinen los automóviles y practiquen deportes como el balompié.


Personalmente, considero que las convenciones sociales relacionadas al género,  no necesariamente son malas, pero a la vez, no puedo negar que son un total constructo social, y por tanto, carecen de un carácter natural. Aunque la vez, sí bien debe tenerse en cuenta que estás restringen la libertad de los actores, da la impresión, superficialmente, que estás no son un gran problema tanto para el común de las personas que están poco familiarizadas con el tema, como para aquellos que poseen un cierto nivel de consciencia sobre tal fenómeno. No obstante, siempre hay casos donde estas normas se llevan a niveles extremos, que tampoco son pocos, y generalmente irían ligados estrechamente al grado de tolerancia o “amplitud de mente” que tenga la sociedad en que uno se encuentre.

Gatsby.

La dualidad Chilena

Comenzar a escribir los blog no fue una tarea fácil, principalmente por la enseñanza que tuve desde muy pequeña por parte de mi madre, en la cual “la mujer siempre es capaz de hacer lo mismo que un hombre”. Después de un largo proceso reflexivo logre hallar a lo largo de mi vida situaciones en las que claramente había sido discriminada y objetivada de manera sexista.
En el primer blog que desarrolle explique una vivencia que había tenido en mi infancia, en la cual mis abuelos me discriminaban de manera sexista por incorporarme a un grupo scout, dudando de mi capacidades de “mujer” para realizar algunas actividades que solo son propias de los hombres. La razón este capítulo e mi vida se basa principalmente en que se trata de uno de los episodios en donde la duda sobre mi capacidades por ser “mujer” me afecta fuertemente en mi vida personal, incluso dudando sobre las decisiones que estaba tomando.
El segundo y el tercer blog en cambio, trato de situaciones que han ocurrido recientemente en mi vida, y que se vinculan más con situaciones sociales “externas” al ámbito privado.
A pesar dela crianza que tuve respecto al rol de las mujeres estos blog me han ayudado mucho a reflexionar sobre situaciones que hasta entonces creía que no estaba siendo discriminada de manera sexista, y como todas estas experiencias se vinculan de una u otra forma con la materia vista en el curso. La sociedad chilena constantemente reproduce un sistema patriarcal, en donde la mujer es vista como un objeto  que debe responder al contrato original del matrimonio, y responder ante su esposo como la sociedad lo indica. Si duda que el escaso desarrollo del feminismo chileno se debe en gran parte a la labor internacional, puesto que, según mi punto de vista, el paradigma patriarcal sigue estando muy presente.
Considero muy importante  los aprendizajes que pude obtener de manera personal a través de estos blog. A pesar de que se trata al parecer de una manera muy sencilla me ayudó mucho a poder cuestionar aún más lo entornos que hasta entonces creía que no se encontraban determinados de una manera sexista, incluso pudiendo evidenciar la constante dualidad de los discursos en la sociedad chilena, que es una de nuestras más fervientes características.


Totti

Roles de género en el Núcleo Familiar



En los distintos blogs que he enviado, me he enfocado principalmente en las distintas prácticas realizadas por las personas que pertenecen –o han pertenecido- a mi círculo familiar. He tratado de evidenciar esta situación en base a los relatos que he compartido como “Mi querido Viejo” y “Tu deber de Hombre””. He tratado de exponer con las narraciones, como se van –y nos van- construyendo los roles de género, y como el entorno al que pertenecemos va imponiendo constantemente las distintas pautas culturales que deben seguir tanto hombres como mujeres.

En “Tu deber de Hombre” se evidencia como las personas tienen arraigada la concepción de cómo debe ser el varón en una relación de pareja “ideal”. Como tal, se va creando una simultaneidad de actitudes que deben acatar los sujetos en sus relaciones, lo que genera la creencia –entre otros- de que la principal actividad del hombre es el de ser un “buen proveedor”, para así proteger a la mujer por sobre todas las cosas. A lo largo del tiempo esta misma situación se formalizó en las leyes, donde se han estipulado los deberes que tienen tanto féminas como varones dentro del matrimonio.  En el relato “Mi querido viejo” se puede llegar a una conclusión similar, dado que muestra el dialogo entre un hijo y su padre, al momento de decidir el futuro del primero. Como se logra interpretar, el padre le dice al hijo que decida por una profesión que le entregue más recursos económicos, dado que el día de mañana tendría que responsabilizarse y mantener una familia. Por otro lado en la misma narración, se denota la visión que tiene el hombre donde la mujer “prefiere” quedarse en la casa antes que salir a trabajar. De manera que se puede presenciar en los dos relatos como se “naturalizan” los roles de género, lo que genera  una constante reproducción de los patrones  impuestos por la sociedad.
He podido notar cómo desde el círculo más cercano (el núcleo familiar), se está en constante relación con diferentes discursos que nos van formando desde niño (el ejemplo más claro es que desde antes de nacer, a los bebes ya le están viendo ropa acorde a su sexo), los cuales van generando la diferenciación entre los que es “ser” hombre o mujer, y como nos debemos relacionar con las personas dependiendo su género. En algunos casos la diferenciación se puede manifestar de manera institucionalizada al manifestarse en leyes. Y otros se manifiestan en nuestro día a día al relacionarnos con nuestros pares, por lo que es importante tener una postura crítica en esas situaciones.

La experiencia de escribir en el respectivo blog ha posibilitado el dar cuenta como se manifiestan las prácticas cotidianas de sexismo, y como uno por estar acostumbradas a ellas las suele pasar por alto. Al vislumbrar que en los distintos relatos que han ido subiendo nuestros pares en donde se dan situaciones similares, uno se da cuenta que lo que ha vivido no son hechos “aislados”, y que como tal, da la posibilidad de hacerse consciente de los actos que solemos hacer, y así evitar seguir reproduciendo los patrones que hemos naturalizado constantemente. El blog de igual forma ayuda a problematizar las situaciones que suelen mantenerse a la sombra del día a día, y cuestionar dicha situación al preguntarse si es correcta la forma en que se dan las cosas. Personalmente estos trabajos me han ayudado a cambiar mi forma de ser con los otros, como de igual forma hacer exhaustivos análisis a mi forma de pensar y de ser.

Max Power

Roles de género en la escuela

A lo largo del curso, he escrito cada una de las entradas en el blog  sobre el tema de roles de género principalmente en un ámbito público,  esto en torno a mi experiencia escolar (en la educación media) y en relación con mis pares de ese tiempo (compañeros de curso) ya que al recordarlas me he podido dar cuenta de prácticas que tenía naturalizadas hasta ese entonces. Puedo identificar también a los roles de género como una de las primeras fuentes del sexismo que se extrapolan a varias otras formas de percibir el mundo y relacionarse con este. Además que se puede identificar a la escuela como una institución donde se da una de las socializaciones más tempranas en la trayectoria de uno como sujeto y que por ende ayuda a mantener y reproducir los roles de género tradicionales.
Si bien se puede identificar –como tradicionalmente se ha hecho en la literatura existente al respecto– que en la escuela se mantienen y reproducen todo los roles de género y estereotipos que se inician en la familia en por ejemplo, la separación entre hombres y mujeres en clases de educación física o también en las mismas formas de enseñar y discursos que tienen los pedagogos de la escuela respecto a los roles de género. También se puede ver que es en la misma relación con los pares –compañeros– que se lleva día a día que se reproducen prácticas sexistas que refuerzan los roles de género convencionales, es decir, refuerzan lo que debería ser un hombre o lo que debería ser una mujer a través de varios mecanismos.
En mi dos últimas entradas en el blog: El pollo y Alejando al que no cuadra, traté de dilucidar que a todo quien no reproduce estos roles de género tradicionales son excluidos –indirectamente– por lo general a través de mofas por parte de los mismo compañeros. Son estas prácticas las que mantienen los roles de género tradicionales, por ejemplo en el primer blog mencionado con anterioridad (El pollo), describí como es que a una compañera –mujer– que tenía prácticas que eran relacionadas con lo masculino y quien además se juntaba con varios hombres, era objeto de burlas, sin una aparente intención de denigrar, es decir, que casi inconscientemente era objeto de discursos que la interpelaban y reforzaban el hecho de que no seguía con los roles de género tradicionales; discurso que ella también adoptaba. En el segundo blog mencionado (Alejando al que no cuadra) también traté de dilucidar la misma forma en qué el otro, el distinto –el que no posee alguno de los roles de género tradicionales– es marginado. Esto también enmarcado dentro de las mismas prácticas de burla que un primer momento parecen normales dentro de la relación cotidiana con los pares en la escuela.
A partir de estas dos descripciones que realice en los blogs pasados es que puedo identificar a los discursos hegemónico que los estudiantes suelen reproducir como un mecanismos importante de mantención de los roles tradicionales de género ya que estos son expresados, por ejemplo, a través de la burla que si bien no es con ánimo de causar perjuicio, son expresiones de un claro discurso que norma como debiera ser lo masculina y como debiera ser lo femenino (principalmente a partir de cultos negativos que demarcan lo que cada género no hace) que son adoptados, naturalizados y luego reproducidos.
Si bien es difícil el no reproducir los roles de género tradicionales, creo que hay varias posibilidades desde la pedagogía donde se puede problematizar y desnaturalizar estas prácticas desde una edad más temprana, todo esto enmarcado en el contexto de una educación más inclusiva que ha sido tan demandada últimamente.
Por último, que la experiencia de poder reflexionar sobre estos hechos que hasta antes del curso habían pasado simplemente como hechos anecdóticos me permitió el poder desnaturalizar prácticas de las que era inconsciente hasta entonces y que ayudaba a su reproducción, y que ahora me permite analizar varias relaciones cotidianas desde una perspectiva de género, por lo que además, he podido problematizar al género y sus relaciones como una unidad de análisis importante para variadas situaciones en la investigación sociológica (tomando en cuenta que este ha sido dejado de lado en varias de las escuelas de sociología en Chile).

Outis.