29 de abril de 2015

Una mujer, una profesión.

Hace dos  semanas atrás salí a comer en la noche con mi grupo de amigas de toda la vida. Fue una velada de encuentros y risas, diversos temas salían a luz en donde  cada vez la noche se hacía más intensa y entretenida. En todo momento  surgían detalles de sus vidas, historias y  amores lo que nos permitió perdernos en eternas y profundas conversaciones. Al pasar las horas  nos fuimos entusiasmando cada vez más  hasta que decidimos cerrar nuestro gran reencuentro en un bar ubicado en bellavista. Nos divertimos bebiendo, cantando y  bailando con la  felicidad  que solo tu círculo más íntimo te puede entregar. Al cabo de un rato decido separarme de mis amigas e ir a beber algo. Mientras  me encontraba en la barra y pedía uno mis tragos favoritos en la esquina del bar noto la presencia de un  tipo  alto, pelirrojo y con un muy buen aspecto que me miraba de manera fija y penetrante mientras tomaba de su vaso. De un momento a otro se encuentra a mi lado con tono muy amable y entrador intentando iniciar algún tipo de conversación conmigo. Sin mayor problema el encuentro se dio con  mucha facilidad y naturalidad, ya que ambos éramos personas con mucho desplante y personalidad lo que  permitió que   conversación se pusiera cada vez  más entretenida en donde  los  viajes, las comidas  o simplemente de cosas que nos gustaban hacer eran nuestros temas de conversación…parecía ser un tipo de “mundo” que se sentía orgulloso de cada una de sus travesías y anécdotas relatadas. Todo  iba  muy bien hasta  que se le ocurre preguntarme:
¿-Oye y tú que estudias?
 No me pareció rara  su pregunta  ya  que  es la típica que haces cuando conoces a alguien por primera vez,  sin embargo, me sorprendió su reacción ante mi orgullosa respuesta:
-sociología, le digo con un tono fuerte y claro.
-¿Sociología? Mira tú…  no me lo habría  imaginado…  entonces debes tener  la cabeza  y la capacidad de un hombre… (Me lo dice entre risas)  y ¿Por qué sociología? ¿Por qué no una carrera que estudian las “mujeres”? …Como enfermería, pedagogía, u otra…
Ante la  respuesta del tipo  y una acalorada discusión sobre “cuáles serían las carreras de mujeres” y por qué serian exclusivamente de ellas, dejaba entre ver en cada una de sus palabras  su discurso “patriarcal” acerca del rol que tiene la mujer en todos sus ámbitos, planteando un argumento casi “esencialista” sobre el papel de la mujer , las  diferentes capacidades  que  tenía  y como desempeñaba mejor en ciertos tipos de profesiones. Finalmente decidí marcharme ante brutales declaraciones.
En torno a esta situación particular que  me mantuvo indignada en ese momento, me pregunto: ¿Por qué hoy en día en un mundo que  dice ser “más igualitario para hombres y mujeres” prevalece aún la idea de  que ciertas  carreras están relacionadas con un  género determinado? Llevándolo a este caso, ¿por qué  las  profesiones o carreras  que están relacionadas con  labores  “femeninas” o de “servicios”  son ejercidas mayoritariamente por mujeres?  O ¿qué sucede con los hombres (ya que esto no es un fenómeno propio de las mujeres) cuándo son catalogados o estigmatizados  de “homosexuales” o poco “masculinos” al estudiar cierto tipo de carreras?
La desigualdad de género en las diversas carreras ,  parte principalmente desde el  tipo de socialización  que reciben los niños y niñas en un contexto que los rodea  (ya sea  familia, instituciones,  medios de comunicación y   modelos sociales) que prepara  a  estas nuevas generaciones para  el ejercicio de  roles  útiles en la sociedad en base a ciertas dinámicas de  género  que construyen lo que es “ femenino” y lo “masculino”. Es así como las personas tienden  a inclinarse a  cierto  tipos de  profesiones, haciendo referencia a la asignación de roles que se encuentran implícitos y son trasmitidos  en nuestra sociedad bajo ciertas condiciones sociales propias de cada cultura.  Podemos decir que  el género toma forma en la medida en que existen estereotipos y expectativas que determinan como deben comportarse hombres y mujeres. Así mismo incide  en que  existan ciertos prejuicios y estigmatizaciones  sobre  ciertas  carreras que son femeninas y otras  que son masculinas. En donde la femineidad reside principalmente en un papel maternal siendo un claro ejemplo aquellas profesiones, de cuidado, enseñanza  y labores sociales. Por lo que el predominio de las mujeres y los hombres en ciertas profesiones es   finalmente resultado de del rol de género en la sociedad que estamos inmersos.



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