7 de junio de 2015

El sexismo en la familia que uno elige. Las amistades.

El siguiente blog tiene relación con un recurso que se usó constantemente para poder describir las experiencias sexistas de cada uno de nuestros compañeros (as). Las amistades y el sexismo.
A lo largo de estos meses que llevamos asistiendo al curso “estratificación y desigualdad”, me he dado cuenta que unos de los principales focos de prácticas sexistas que han relatado los (as) participantes del curso tiene que ver con las amistades, esa familia que “uno elige”.

Haciendo un repaso por las historias que nos han dado a conocer nuestros compañeros (as) me gustaría destacar y relacionar dos historias. La primera tiene por título: El “winner” y la “suelta”, distintos tratos para un mismo caso. Y la segunda: Y quiénes son más ricxs, ¿Los putos o las putas?

Desde siempre –como dije en un principio- se ha considerado a los amigos(as) como la familia que uno elige, ante este escenario –y en relación a las dos historias que rescaté para elaborar este texto- ¿Somos una sociedad que erige sus amistades bajo preceptos machistas? La respuesta a esta pregunta creo que la dan los mismos testimonios relatados por todos (as) los (as) participantes de este curso.
Cuando una persona es pequeña –etapa donde se forjan las primeras grandes amistades-, nosotros no discriminamos a nuestros amigos bajo parámetros muy profundos, sólo pensamos si el niño (a) nos cae bien y nos sirve para poder hacer cuanto juego se nos ocurra. En la medida que vamos creciendo, el lazo de amistad que se va forjando a lo largo de los años aguanta muchas situaciones que de suscitarse con una persona que no conocemos nos obliga a dejarla de lado y continuar nuestro camino. Es en este punto donde quiero comenzar mi análisis con respecto a las historias que elegí. En la primera historia, el winner y la suelta dan testimonio de que hoy por hoy nos encontramos en una sociedad que tiene esquemas de rol evidentemente machistas, “el hombre con muchas mujeres es un campeón y la mujer con muchos hombres es suelta”. Si bien me es necesario recalcar eso, no es lo más importante para el análisis. Las concepciones bajo las cuales funcionamos hoy en día no son producto de nuestra generación, son preceptos heredados desde nuestras familias, y, si se quiere ser más estructuralista, del sistema social. Bajo esta idea, cuando nosotros elegimos amigos (as)  y se dan este tipo de conversaciones acerca de los winner y las sueltas, no son preguntas que nos hagamos acerca de cómo nos tratamos nosotros como amigos, sino que, son cuestionamientos acerca de cómo funciona el sistema social bajo el cual se levantan estas amistades. Esto se evidencia aún más cuando tomamos la segunda historia que escogí. Cuando un grupo de amigos discute acerca de los roles de hombres y mujeres asociados al comercio sexual, hacen referencia a parámetros extremadamente heteronormativos y hacen aseveraciones tales como “es obvio que son muchos más los hombres que llaman prostitutas, que mujeres que llamen strippers, entiendo que las mujeres se presten más para esas cosas es que así puede tener plata más rápido, y si no tienen mucha plata, yo creo que tienen que aprovecharse de eso”. Cuando escuchamos comentarios de ese tipo, podemos en un momento estar o no en desacuerdo, pero no por eso van a dejar de ser nuestros amigos, existe una discusión, pero más allá de eso no ocurre nada, de una u otra forma “son mis amigos (as), los (as) quiero igual nomás”.
Una vez planteado esto, lo que quiero decir es que el machismo permea todos los aspectos de nuestra vida, incluyendo en esto las amistades. Cuando nosotros formamos amistades cuando pequeños, no discriminamos más allá de conocer a un buen partner para hacer juegos y estar juntos. En el momento que adquirimos la capacidad de discriminar y ver si nuestros amigos son machistas o no, el lazo emocional que se forma a lo largo del tiempo logra compensar este desconcierto que produce el machismo exacerbado presente en nuestra sociedad y caemos en la en la excusa, “da lo mismo que diga eso, yo sé que es buena persona y aparte es mi amigo (a)”. Los lazos de amistad que se forman a lo largo de la niñez se forman en una base social absolutamente machista –como lo es sociedad chilena, ni más, ni menos- y por tanto debemos entender que este tipo de conversaciones no son más que preceptos que forman parte de la herencia de ideales de una sociedad marcada por el machismo. Entonces, como comentario final, nuestras amistades se erigen en base a preceptos tales como “si te comís a varias minas, vas a ser respetado y admirado por tus amigos”, en el caso de los hombres; “si te comís a muchos minos, van a creer que eres una suelta”, haciendo alusión a las mujeres. Es por esto que las conversaciones que se dan entre amigos y amigas son sólo una reproducción de prácticas sociales  de un carácter extremadamente heteronormativo y es necesario entenderlo para así lograr un cambio más general.


Acerca del blog “Sexismo a diario”, mi opinión es que es una gran plataforma para poder ayudarnos a entender un poco el carácter de la sociedad en la que vivimos, pero por sí solo, no es suficiente. Es necesario que traspasemos las fronteras del relato y lleguemos a un marco de acción definido para poder luchar contra lo que nosotros mismos encontramos como injusto. Este espacio de reflexión nos sirve como punto de encuentro de todas nuestras experiencias acerca del sexismo. A su vez, nos debe servir como una plataforma en la cual se levanten mecanismos para intentar erradicar las prácticas que nosotros mismos relatamos y encontramos machistas. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario