20 de marzo de 2016

¿Es la mujer la única victima de acoso callejero?

Recuerdo hace aproximadamente 2 años, estar caminando por el centro de la ciudad de Valparaíso con unos amigos del colegio. En ese trayecto pasamos por una esquina donde se encontraban sentados un grupo de personas mucho mayores que nosotros, entre los cuales había una mujer de unos 40 años. Cuando ya íbamos en la mitad de la cuadra, se nos acercan para pedir un cigarro. Yo no fumo, por lo que mi amigo tuvo que buscar sus cigarros y darles. Sin embargo, eran 3 y todos querían un cigarro. Para solucionar el problema y no tener inconvenientes, mi amigo le da un cigarro a cada uno.
Como mi amigo se quedó conversando con ellos, yo y mi otro amigo, empezamos a caminar para esperarlo en la esquina. Cuando ya nos habíamos ido, me doy cuenta que la mujer venia detrás de nosotros. Yo no le preste mucha atención en verdad puesto que estaba un poco aburrido de la situación y quería llegar rápido al departamento.
Cuando la mujer estaba al lado mio, empieza a cantarme una canción, creo que era de Marco Antonio Solis… no tiene mucha importancia en verdad. Luego de eso se acerca y me agarra el trasero y me dice “mijito rico, no le de color”. Como yo sabía que ella estaba con más gente, y que Valparaíso puede ser un poco peligroso de noche, me aleje de ella lo más rápido posible. Aun un poco confundido por la situación, miro hacia atrás y me doy cuenta que todo seguía como si nada.

En ese entonces, pensé, que parecía ser más común que cuando le pasan este tipo de situaciones a los hombres nadie se detiene a pensar que es igual de incomodo o indeseado que cuando le pasa a una mujer. A lo mejor, una reacción de mi parte, habría ocasionado que la gente que estaba con ella me golpeara, nunca se sabe que puede ocurrir en verdad.

Existen miles de campañas en contra del acoso callejero, de los piropos y otros tipos de acciones, pero todas orientadas a la situación donde el hombre es el acosador y la mujer la víctima. Sin embargo, parece que la sociedad acostumbrada a hablar como si las mujeres fueran las únicas aquejadas por este tipo de problemas, olvida que situaciones como la narrada revisten el mismo grado de sexismo. 

Sumo Edoni

No hay comentarios:

Publicar un comentario