20 de abril de 2016

Cuando es NO, es NO

Era noche de Discoteca, no es que suela ir, pero esta vez me convencieron de hacerlo. Y yo fui con un amigo los dos después de habernos tomado algunos tragos y ver si podíamos conseguir bailar un par de canciones con alguna mujer. Sin embargo, mi amigo, loco por una señorita que había visto me dijo, por favor, acompáñame en esta ocasión, quiero ver si consigo por lo menos hablar con ella, claramente eso no eran sus intenciones pero no iba a empezar a discutir con el en ese momento. Fue a pedirle si quería bailar con el, que yo podía bailar con su amiga y todos pasarlo bien, y por mi parte, no tenia intenciones de nada sino que bailar me agrada y la música que sonaba, bueno, hay mejores pero igual estaba bien.

Bailamos un par de canciones y mi amigo insistía en besar a su pareja de baile, hasta que ella harta del acoso de mi compadre, tomo a su amiga del brazo y se largaron entre la gente. Casi se le cayo la cara a mi amigo, pues había perdido su oportunidad de bailar con quien el había catalogado como una Diosa, así que le ofrecí un cigarro para calmar sus nervios.

Estando en la terraza de este templo nocturno me encontraba yo y mi amigo entre harta gente y se notaba en su rostro como cada quemada de cigarro marcaba una mezcla media rara entre una frase de arrepentimiento o una etapa de un plan malvado para conquistar el mundo, y cada dos me decía "¿Porque?" o algo mas ridículo como "Si se que somos uno para el otro", lo cual era tragicómico puesto que cada vez que se lamentaba, se convencía mas y mas en seguir buscándola.

Nos acabamos el cigarro, entramos, pasamos de largo la pista de baile, y llegamos al sector de la barra, donde adivinen quien estaba, era ella. Sola, apoyada sobre la barra, tomando de un vaso que no podría haber distinguido si era un trago blanco o simplemente agua, a lo que equivocadamente mi amigo me dijo; "Voy, esta es mi oportunidad", hizo una entrada a la escena creyéndose un galán de película y le hablo. Lo que logre distinguir de la situación un poco alejado es que el le hablaba a ella pidiéndole si podía darle su celular o si podían seguir bailando, hasta diría que le pidió de rodillas un beso, a lo que claramente ella decía que no, sin embargo lo mas notable fue lo que paso después de esto.

Juro nunca borrar esta escena de mi cabeza puesto que fue la manera mas certera de poner a mi amigo en su lugar, y darle una enseñanza. Ella le pidió que se parara, le dijo al oído algo, lo cual hizo que la cara de mi amigo se desconfigurara y al instante llego la amiga de ella y se dieron un beso de 5 segundos, que sin duda para mi amigo fueron 10 años, luego lo miro, y se pudo leer claramente en sus labios decir; "Cuando es no, es no"

La Luz del Ritmo.

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