20 de mayo de 2016

pongamosle nombre

Mucho se ha hablado esta semana sobre la inmensa cantidad de femicidios que han ocurrido en el año, número que bordea ya los 15. Claramente esto es una situación por la cual hay que tomar cartas en el asunto, ya que por las características de dichos crímenes al mostrar  una inmensa rabia y furia por parte del victimario, lo cual – y como se repite entre casi todos los casos- no es cosa de una vez en particular, sino que sucede reiteradas veces en un periodo de tiempo. Sin embargo, no se conoce del todo porqué ocurre esto y las mujeres se demoran tanto en denunciar a sus victimarios.
A pesar de ello, sabemos que al igual que existen crímenes pasionales por parte de los hombres a las mujeres, también existe el crimen homicida por parte de mujeres hacia hombres, sin embargo a esto no se le ha puesto una nomenclatura específica la cual caracterice el tipo de homicidio cometido. Tenemos como antecedente justificativo a esto que hace algunos años el homicidio de un hombre hacia una mujer era justificado por la infidelidad de ella, la cual era penada por la ley, a diferencia de la infidelidad del hombre que quedaba impune.
Sin embargo, no encuentro que sea una justificación adecuada para el hecho de que solo se nombre y se haga la diferencia el homicidio por parte de un hombre hacia una mujer y no viceversa, o incluso de una mujer hacia una mujer o de un hombre hacia un hombre, mientras estos tengan como característica ser un crimen de tipo pasional en una calidad de pareja entre la víctima y el o la victimario o victimaria.
Personalmente estoy totalmente a favor y creo fervientemente en la igualdad de deberes y derechos entre hombres y  mujeres, siempre y cuando realmente se luche por aquella igualdad y no se intente disminuir al hombre o tomarlo menos en cuenta para de esa manera equiparar las discriminaciones que ocurren hacia las mujeres. 
Galaxia.

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