El tema que he más he trabajado en los blogs anteriores es
de cómo se construyen los roles de género en la familia. La familia es el
primer grupo social con el cual tenemos contacto, y es en ella donde aprendemos
los elementos esenciales para vivir en comunidad. A través de lo que
denominamos la socialización primaria, asociamos y naturalizamos una serie de
normas y prácticas sociales, dentro de las cuales encontramos los roles de
género.
El tema de la socialización de los roles de género parte
desde una infancia temprana, cuando determinamos que el azul es de niños y el
rosado es de niñas, cuando se enseña a los hombres a desarrollar habilidades de
razonamiento y a las mujeres se les enseña habilidades de cuidados y responsabilidades
maternas.
En mis blogs hable de como percibo estas diferenciaciones
de género, ahora que ya sé que he constituido el mundo en base a estereotipos
sexuales. En un blog hable sobre como mi familia asume que por ser mujer
siempre tengo que estar buscando un buen partido, que les parecía raro que no
tuviese pololo, y que por eso me atribuían una orientación sexual distinta a la
que tengo realmente.
Hable sobre como la
familia influye tanto en nuestro actuar que se cree que por ser mujer no me
puedo defender sola y que emprender un viaje por mi cuenta es demasiado
peligroso, en vez de apoyarme y orientarme, me restringieron con miedo, miedo a
que me secuestren, miedo a que me violen, miedo a todo y a todos, y esto afecta
tanto que termine creyéndolo en su momento, que era yo la que tenía que
cuidarse y ser precavida, y no que los otros tenían que respetarme.
La familia es la primera establecer roles asociados al género
criticándonos “¿Qué van a decir?, con lo desordenada que eres nos vas a dejar
en vergüenza” o “cómo es posible que te den miedo las agujas si eres un hombre”,
limitándonos “es muy peligroso para que vayas sola” o “tienes que ser fuerte, eres
un hombre ¿no?”, colocando expectativas “serás una gran abogada” o “serás un
gran ingeniero”. Y a esto les respondo ¿Quién dijo que las mueres teníamos que
ser limpias y ordenadas? O ¿Qué los hombres tienen que ser fuertes? O ¿Qué las
mujeres no podemos ser ingenieras o científicas capaces?
La familia influye directamente en las decisiones que
tomamos, en las cosas queremos y en las que creemos querer y nosotros lo
aceptamos pensando que es algo normal, que es algo natural, que las cosas son
así desde el principio de los tiempos y que nunca puede haber otro orden, y no
es hasta que abrimos la mente y nos damos cuenta que no hay nada 100% natural, que
nos percatamos que no hay nada biológico ni instintivo que nos obliga a seguir
ciegamente los roles de género.
Lamentablemente y aun sabiendo todo lo anterior, seguimos
reproduciendo el mismo sistema, porque por mucho que seamos conscientes de la situación,
nosotros solos no podemos hacer nada para revertir la situación, porque por
mucho que queramos vestir a nuestra bebe de verde o azul, la mayoría de la ropa
que está destinada para “niñitas” es rosada, blanca o roja, lo mismo ocurre si
queremos vestir a nuestro bebe de rosado, es muy probable que solo encontremos
ropa blanca, azul, o verde. Y ya desde esas edades los niños aprenden que hay
ciertos colores destinado a los niños y otros a las niñas, y son las familia
quienes ayudan a que se reproduzca esa diferenciación.
Considero que el haber escrito estos blogs me dio la
capacidad de identificar estas situaciones, que antes me parecían naturales y
las dejaba pasar como algo normal. Escribir los blogs me ayudo a desvincularme
con lo normal, pues me ayudo a pensar que partes de distintas situaciones que
me sucedían correspondían a una internalización inconsciente de los roles de género
tradicionales, nunca antes me hubiese fijado que un chiste por parte de mi
hermano “tú no puedes ser ayudante porque eres mujer”, me dolería y molestaría tanto,
claro él lo dijo bromeando, pero ¿¡porque es aceptable este tipo de bromas!?,
nunca antes me hubiese fijado que a mis padres les da lo mismo a qué hora
lleguen mis hermanos o como lleguen, pero que siempre controlan a qué hora llego
yo y sobre todo como llego (¿Cómo te vas a ir a pie?, anda en metro, toma taxi,
etc), y definitivamente nunca me hubiese fijado que la ropa de bebe o es todo
rosado, o es todo azul.
Maylen
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