25 de marzo de 2015


                                                    Los hombres en la casa
Estoy rodeada de hombres. Mi casa  la componen seis personas: tres hermanos, mis papas y yo. Tengo el prefecto recuerdo de cuando éramos  adolescentes  y sobre  todo de  una situación  particular que ocurrió en mi casa. El tema de la sexualidad para los hombres no es un tabú. Por el contrario  pasa a ser  un tema  cotidiano, sin pudor, sin represiones  y sin una carga  negativa  respecto a  libertades sexuales. En  mi casa no era  la diferencia. A viva voz  estaba acostumbrada a las conversaciones “de hombres” haciendo  alusión  a  mujeres, sexo , masturbación y tallas de” doble sentido”. Mis papas  son personas “conservadoras” de otra época,  que tienen pensamientos  diferentes a los míos, sin embargo  abiertamente entablaban conversaciones con mis hermanos sobre sus relaciones sexuales  o  como debían y tenían que cuidarse. Cosa que para mí, no existía. Un día en una conversación que mis papas tuvieron con mis hermanos y en cual estaba yo presente, recuerdo que mi mamá les comenta   que debían protegerse  ya que era obvio que tenían relaciones ( con sus pololas o con otras niñas), y comenzó con su charla… y  es ahí donde dice:
-¡Con su papá le compraremos  preservativos para que se cuiden y sean responsables!
En esa misma época yo estaba pololeando  y jamás  entable ese tipo de conversación  profunda con alguno de mis papas, aparte de “no tienes por qué adelantarte a las cosas”, o “no corresponde”. Realmente era como un ser asexuado, que  no tenía opinión o sentimiento respecto a esos temas.
Cuando mi mamá planteó la genial idea de  su nueva inversión, yo pedí que también me compraran a mí, ya que en algún  momento los necesitaría…
Fue un silencio  eterno en donde mis papas me dijeron: Estay loca! Cero posibilidad!  Y fin de la discusión. Por supuesto intente discutir  el hecho de que  ELLOS tuvieran la libertad (de la cual mis papas estaban  consientes) de tener una vida sexual activa, en donde era parte de la normalidad y parte de su crecimiento. Mientras que para mí (su única hija) ni siquiera estaba en su cabeza.








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