24 de marzo de 2015

Mis propios compañeros de sociología

La semana pasada me encontraba esperando entrar a clases junto a algunos amigos de sociología. Estábamos discutiendo acerca de los métodos anticonceptivos y su porcentaje de eficacia, yo comenté lo muy necesario que ha sido para mí tener muy claro las fechas de mi ciclo para calcular mi periodo de ovulación y menstruación. Un amigo se ríe y le relata al resto una anécdota que habíamos vivido los dos el año anterior.

Estaba un día sentada fuera de la universidad, cuando mi amigo llega muy preocupado a contarme que la mujer con la que estaba teniendo relaciones sexuales estaba con un atraso de diez días en su periodo. Comencé a hacerle una serie de preguntas ¿es regular en su periodo normalmente? ¿cuándo fue la fecha de su ultima menstruación? ¿en qué fecha estuvieron juntos? Con el fin de crear un calendario en un cuaderno para que se quedara más tranquilo antes de que ella se hiciera un test de embarazo. Tanto  mi precario calendario como en el test de embarazo dieron el mismo resultado: no había embarazo, esta noticia alivio mucho la preocupación de mi amigo.

Mis compañeros encontraron divertida la anécdota y le preguntaron a mi amigo si es que ella estaba tomando pastillas anticonceptivas. La respuesta fue que no, y comenzaron a caer una lluvia de críticas hacia la mujer, la calificaron como "irresponsable", "caliente", "tonta", etc.

Hasta que intervine y comente que mi amigo tampoco se había cuidado y que él era igual de responsable que ella de lo que había sucedido, todos se rieron y me dieron la razón entre bromas.

Pero me quede pensando acerca de la primera respuesta que dieron, al hacer responsable únicamente a la mujer de la prevención de un embarazo y reflexioné acerca de la forma en que la calificaron. Según esta lógica, la mujer es la única responsable de un embarazo no deseado, ya que ella al dejar de ser racional y "responsable" pasa a ser "caliente" al dejarse seducir por un hombre  (que por naturaleza es "caliente" e "irresponsable" y no se lo culpa de ello).

Toda está situación me pareció sumamente sexista y a decir verdad me sentí bastante irritada con su reacción. Me llamo poderosamente la atención la naturalidad con la que contestaron mis propios amigos de sociología ante una situación de este tipo.

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