"Tranquila si podría haber sido mucho peor", "imagínate que hay mujeres a las que les hacen mas cosas", "eso no es nada", "en ese tipo de eventos es normal que pase eso", fueron los comentarios que escuché después de que recibí un "agarron" en un concierto masivo.
Si bien estas practicas no se aceptan, si se les baja el perfil y se trata de verles "el lado bueno", ya que se sabe que no hay un respaldo o una seguridad de parte de ninguna institución, organización, etc. y menos del Estado por hacer que este tipo de conducta se penalicen y mas aun, que derechamente no ocurran.
No importa la edad ni clase social y mas aún el género, es decir quien cometa la agresión y quien la reciba, es una agresión al cuerpo que en este caso, como en el de muchas otras mujeres mas me toco vivir. El estado de shock que se siente hace muchas veces que uno no reaccione y hace que suene como una alarma que te dijera que estos sucesos mas allá que no deban ocurrir, debe cambiarse lo que esta detrás de eso, la mentalidad que justifica el estar por encima del otro y por lo mismo sentirse con el derecho y poder de violentarlo sin recibir amonestación y con la seguridad de poder volver a hacerlo, pero más aun la naturalización de lo que esta haciendo.
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