24 de marzo de 2015

Rol proveedor del hombre en un fin de semana

El fin de semana normalmente con mi papá ayudamos a mi hermana que está arreglando su casa, en esta oportunidad nos dedicamos a arreglar el techo de su casa que estaba un poco endeble. Ella está conviviendo y en su relación ambos distribuyen igualmente las tareas del hogar y el aporte monetario a la casa es similar. 
Por una cosa de que mi padre anteriormente ha trabajo realizado trabajos de este tipo el distribuyo las tareas para poder hacerlo de forma concreta. El punto es que en primera instancia, mi papá solamente asigno tareas al conviviente de mi hermana y a mí, dejando a mi hermana de lado en el trabajo, no la tomo en cuenta en ningún instante. En segunda, instancia, una vez terminado la tarea correspondiente el conviviente de mi hermana fue a comprar materiales para el trabajo de este fin de semana. Al momento en que iba saliendo de la casa para comprar los materiales, mi padre le dice a mi hermana en tono de broma (aunque yo considero que lo dice en serio) y ¿quién me va a pagar mi trabajo si tu conviviente no está?

De esta forma, es decir en estas dos instancias, es que me di cuenta de la concepción que se tiene sobre el hombre como proveedor del hogar en el caso de que según mi padre mi hermana era incapaz de pagarle a él por el trabajo que realizo y en segundo lugar por la imagen que se tiene del hombre como aquel que puede realizar trabajos de este tipo. Este tipo de concepciones ponen  en desventaja a las mujeres y ponen en jaque sus habilidades, lo que recae en una desigualdad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario