Mi relación con hechos en los que se vea involucrado el sexismo Callejero se dio en mi niñez. Iba un día junto a mi madre por el centro de Rancagua, específicamente por la calle Estado, cuando en un momento determinado veo a una mujer increpando a un hombre por mirarla y decirle cosas sexuales junto a su grupo de amigos. El hombre con clara incomodidad en el contexto bajo el cual se llevó a cabo la pelea comenzó a justificarse diciendo que a las mujeres les encantaba que las miraran y mucho más que les dijeran piropos. En su impotencia , la mujer respondía con intentos de agresión y gritando que ella no era el tipo de mujer que el pensaba y que a las señoras se les debía tratar con respeto y no con frases asquerosas y que denostaran tanto a una mujer. La gente de alrededor mostraba su postura a favor de la mujer y de la mano de esto venían constantes recriminaciones y garabatos hacia el hombre. Cobarde y caliente eran las palabras más utilizadas por la gente. Creo que está agresión por parte del hombre a la mujer demuestra lo machista que es la sociedad chilena, el hombre a pesar de saber que la mujer no se sentía halagada se daba el derecho de molestarle y tratarla como objeto de deseo. A pesar de que ocurrió hace bastante tiempo, me marcó mucho.
Cristopher Murillo.
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