Hace unos años atrás, trabajé en un call center en modalidad part-time. Para poder ser parte del equipo tuve que asistir a capacitaciones con un grupo de jóvenes que tenían aproximadamente la misma edad que yo. Cuando aprobé la capacitación, comencé a trabajar un día lunes en la tarde. Era verano, por lo cual decidí ir con un vestido, ya que dentro de las exigencias no era necesario presentarse a trabajar con ropa formal.
Recuerdo que marqué mi hora de llegada en el reloj control, ingresé a la sala , me senté en el puesto que me correspondía . Hasta ese momento aún no aparecía mi jefe, por lo que comencé a iniciar el sistema para recibir llamados. Luego de dos horas continuas de trabajo, me correspondía un break de 15 minutos. Camine hacia la cafetería, compré un café y cigarros. Mientras caminaba por un pasillo para llegar a la sala de fumadores, un hombre de aproximadamente 40 años me miraba con insistencia. No le tomé atención. Cuando llegué a la sala de fumadores él se sentó a mi lado y me preguntó : ¿ Tú eres Carmen Paz?, asistí con la cabeza un poco sorprendida, era mi primer día de trabajo y no conocía a nadie.
Se presentó, me dijo que era mi jefe. Me preguntó como me había sentido en mi primer día de trabajo, además de recordarme que era importante que fuera muy puntual, entre otras cosas. De pronto miró mis piernas, mi vestido y me planteó lo siguiente :" Tú y otra niña son las únicas mujeres que trabajan en la sección de atención del Servel… Sí te has dado cuenta existen muchos hombres trabajando en tu misma sección por lo que te pediría que no vuelvas a venir con vestido...ya que tus compañeros podrían comenzar a molestar, a pensar cosas de ti, ellos deben mantenerse concentrados y lo más importante es que se dediquen a trabajar ". Se despidió de mí y se fue.
El asunto me dejó incómoda, si bien se podía ir con ropa informal me dejó claro que con short, vestidos y faldas por lo menos para una mujer no era adecuado. Obviamente para mí no tenía nada de malo, pero comencé cuestionarme en ese momento el largo de mi vestido , hasta llegué a pensar que fui desubicada en ir con vestido a mi trabajo, entre otras tantas cosas que circulaban en mi cabeza.Finalmente, a pesar de que era verano, comencé a ir con pantalones.Aquella situación la consideré muy injusta, mis compañeros sí podían asistir con la ropa que quisieran y no morir de calor como lo hacía yo diariamente camino a mi trabajo.
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