El día miércoles 8 de Abril, mientras repasaba en mi mente
lo que va de la semana estaba revisando Facebook, casi como un ejercicio sin
sentido, recorría el inicio sin prestar mayor atención a lo que aparecía,
escuchaba música pero sonaba a lo lejos, en un segundo plano, estaba
descansando en las redes sociales.
Soy aficionado a las bicicletas, me movilizo constantemente
en dos ruedas y estoy constantemente buscando componentes para poder mejorar
esta, pertenezco a un par de grupos (en Facebook) que remiten a venta y compra
de artículos relacionados a la bici, comercializan de todo. Aproveche de echar
un vistazo a una de estas páginas para ver que había de nuevo, quizás había una
oferta imperdible para mejorar mi bici, pero como siempre, todo seguía igual de
costoso.
No encontré componentes para
mi bicicleta pero sí una imagen que causó repudio en mi, una mujer cosificada
en forma de bicicleta, donde el cuerpo de esta cumplía la función del marco de
la bicicleta, afirmando las ruedas y en una posición sugerentemente sexual.
El concepto de cosificación es la reducción del cuerpo (casi
siempre de la mujer) a algún objeto, que tiene como característica inherente en
sí el ser una mercancía, con valor de mercado e intercambiable, es decir, el
cuerpo humano llevado a una cosa que se transa banalmente cual ropa, auto o
cualquier otro objeto, en este caso, una bicicleta.
Publicada sin ningún título en el grupo “Feria fixed”, por
un hombre de aproximadamente 18 años, revisé los comentarios y solo dos,
ninguno hacía alusión al evidente carácter sexista de la imagen, nadie se
alarmó por la cosificación de la mujer en aquella fotografía ni mucho menos se
increpó a quien subió la imagen, sólo se enfocaban en las ruedas como si no
sucediera nada más en esa imagen.
Esta imagen claramente posee un carácter sexista, se simula
el marco de una bicicleta con el cuerpo de una mujer, es decir, se reduce a un
objeto, y en este caso, es una
cosificación de carácter sexual, debido a que la posición en la que se presenta
esta mujer centra el mensaje de la imagen en una posición sexual, en este
sentido, la disposición es a la sexualidad del cuerpo, entendido como una cosa,
un objeto. Si bien la imagen no está despersonificada (se ve la cara de la
mujer y por ende no se hace alusión únicamente al cuerpo de esta), sí está cosificada
y es en función de ser el soporte de algo, en este caso, de una bicicleta. Si
uno piensa en la bicicleta, es un objeto al que uno se sube, tal cual, y en
este caso, la imagen invita a subirse a la mujer, ya que la composición de la
foto incita a esto, sexualizando por completo a la mujer y despojándola de sus
atributos como persona, como ser humano, se trivializa la persona en función de
reducir a un objeto.
El hecho de que nadie se inmutara por esta imagen y solo se
hayan referido a las ruedas, da cuenta de lo normalizado que está el cosificar
a la mujer en imágenes, más específicamente en la publicidad. Aparece como una
estrategia de marketing constante y que no parece alarmar al común de las
personas, una sociedad donde la cosificación de la mujer es algo naturalizado
da cuenta de la posición que se les ha otorgado, histórica e injustamente.

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