Esta es la narración de mi fin de semana.
Fui a participar de una competencia de ciclismo de montaña, a la que generalmente asisto con mi pololo y todo su club deportivo. Esto implica quedarnos en otras ciudades. En esta ocasión alojamos en una capilla.
En la noche hicimos un asado con todos los alojados y mientras el Ricky, mi pololo arreglaba su bicicleta yo me di vueltas por la capilla mirando los alrededores y conversando con amigos que estaban en el grupo. Cuando iba volviendo a la pieza me encontré con Danilo, el mejor amigo del Ricky, que estaba medio escondido con otro amigo tomándose una energética. Yo lo mire levantando las cejas y poniendo cara de niño mirando juguetes, me hizo una seña y me dijo ven. Me acerque y me senté al lado de ellos, riendo de alguna talla que salio en el camino cuando se para frente a nosotros mi pololo con una cara terrible, me di cuenta inmediato que reprobó mi acción, y movió su cabeza en gesto de negación. Me miró y me dijo ¿te puedes sentar acá? Señalando una esquina lejos de sus dos amigos. Lo hice y luego de una conversación bastante forzada nos retiramos los dos. Cuando nos alejamos no aguantó y me dijo ¿porque no puedes ser señorita? Esa simple frase me hizo hervir la sangre y le respondí con voz desafiante ¿y que es ser señorita? Me respondió que ya sabe mi postura bastante concreta sobre el machismo pero el puede decidir que tipo de pareja quiere, ya que yo soy una santiaguina liberalista y el es del campo. Esa discusión llego a mi largo monologo sobre lo que pienso de la sociedad machista y el aburrido terminando la discusión en rosas y dulces.
Falta mencionar que al final de la competencia en la premiación entregan champañas y yo quise abrir una con el corcho roto, como misión imposible, metiendo le llaves alen y golpeándola, solo porque quería abrirla, solo porque me dio la gana. Esto dio la pauta para bromas obvias como alcohólica, y cosas de mas suave calibre que la verdad me causaron simpatía. Pero el Ricky me dijo, estoy harto de tu actitud de mierda, ¿crees que me gusta que mi mina sea así? A esa hora estaban todos tomando cervezas y a pesar de que tomar alcohol no era mi intención no estuve exenta de que hasta mi pareja me recuerde mi calidad de mujer, esto es una forma mas de generar diferencia, de discriminar y de menospreciar.
En primer lugar, encuentro una diferenciación bastante machista decir señorita, porque, ¿que es ser una señorita? Quizás necesito una voz mas suave y me sobra animosidad para socializar o por lo menos a esa conclusión llego, si es que quisiera ser una señorita. Si hubiese sido un hombre el que se sentó al lado de Danilo a compartir una energética habría sido un acto insignificante, pero en cambio de eso era una mujer, propiedad privada del Ricky que tuvo la osadía de sentarse junto a dos hombres en una noche a reír tentadoramente. Ademas, no era una persona abriendo majadera y casi infantilmente una botella, sino una mujer probablemente libertina para la mente de muchos, poco respetable y poco seria para una relación formal según lo señalado por el Ricky. Esas son las diferencias que a mi parecer marcan este relato de forma sexista y me hicieron sentir personalmente discriminada, sumándole que me pidió que me sentara lejos de sus amigos, ya que estaba mas cerca de lo que el podía permitir.
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