10 de abril de 2015

Las transeúntes a la hora del taco


Estos días de calor es posible salir con ropa más ligera en las calles para amenizar las altas temperaturas de Santiago, sin manifestarse aún el otoño . De manera regular recorro desde Ñuñoa a santiago centro en bicicleta para llegar a la universidad , donde soy testigo de las mañanas citadinas de la gente tanto en automóviles , bicicletas, motocicletas, a pie entre otros. Mi rutina comienza luego de levantarme, antes que nada, cocinar el almuerzo del día , una ducha necesaria , vestirse rápidamente y si hay tiempo como algo para desayunar antes de salir en bicicleta, para iniciar mi rumbo a la universidad por la ciclovía de Simón Bolívar junto a un tránsito lento característico de los autos en las calles sobre-pobladas, que dos vías se transforman en tres vías sin dejar espacio alguno y de alguna manera aumentar la “eficiencia” de los traslados.


Esto no lo hace nada particular, pero este Miércoles es cuando me percate de algo que ocurre regularmente en esta ciudad  en las cercanías de la aceras,  al ser testigo a través del transcurso de mi viaje hacia la universidad de como unos camioneros entre silbidos y "bocinazos" hace su aparición el sexismo, a veces sin ayuda de palabras para ejercerlo. Fue en la intersección de Bilbao con Vicuña Mackenna , entre un  tumulto de gente que cruzaban la calle, pasaba un grupo de mujeres jóvenes bien arregladas las cuales al cruzar completamente la calle son asustadas por el sonido de una bocina de un camión , que por consecutiva se escucha " hazme tuyo mi amor, que la haría ..." , que deduzco que fue el copiloto quien lo gritó porque desde mi perspectiva podía ver solo al conductor quien estaba con la ventanilla cerrada y riéndose a carcajadas. Pero cercano a ellas estaba un hombre de terno y corbata que increpa al copiloto por dicha acción, a quien contesta inmediatamente el copiloto a gritos - " y que culpa tengo yo , si mira como se visten ... yo hago lo que cualquier hombre haría con ellas ... mejor córrete que te podemos atropellar" - en dicho momento da la luz verde dejando el libre paso al camión, un amargo recuerdo e impotencia al grupo de amigas , y  a un frustrado hombre ante la impotencia de no poder hacer nada por ayudar .


Al analizar este caso de sexismo, podemos observar que los camioneros creen que están en plena libertad de actuar en una antesala que los beneficia, ellos se desvinculan de sus actos de violencia hacia el género de la mujer, culpándolas al justificar que son su vestimenta y la figura de su cuerpos como responsables de su motivación  de actuar de dicha forma, incluso intentando de naturalizar su acto como una actitud propia de un "hombre". De esta manera, es un testimonio que representa claramente la desigualdad de género, debido a que vemos que la mujer no es dueña de su cuerpo y no es libre de expresarse ( en este caso vestirse) como ellas deseen en espacios públicos, porque al estar en la calle están en lo público por lo cuál el machismo articula como el espacio del hombre ,en desmedro de la mujer, y por el contrario el espacio privado es de la mujer - refrán popular que lo representa  "La casa sin mujer y barco sin timón, igual cosa son" -, de esta forma instaura una relación asimétrica entre los géneros, sin respetar la igualdad entre las personas.


Lo podemos extrapolar al caso de la ley de aborto  y su modificación para su despenalización por sólo 3 causales, observando en cierta medida este debate se desarrolla sobre el espacio privado de la mujer .que es su cuerpo, el cuál es distanciado de su propiedad debido a la ley de aborto actual, que lo traslada a un espacio público en donde incluso el hombre o un agente externo puede emitir un juicio y a la vez delimitar su capacidad de decisión, por ende se le excluye de su libertad como persona y se expropia a la mujer de su cuerpo nuevamente.

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