9 de abril de 2015

Historia y discusión sexista.

El día de ayer estábamos celebrando el cumpleaños del papa de mi pareja, nos encontrábamos conversando en la mesa, cuando de repente tocan el timbre, era la tía de mi pareja que venía recién saliendo de su nuevo trabajo en Quilicura, cerca de la carretera. 
Nos percatamos que venía muy molesta, la verdad que bastante enojada, al sentarse el cumpleañeros le pregunto qué porque venía así, con la cara larga (molesta), a lo que ella responde, que ya no puedo salir tranquila del  trabajo, que incluso le da miedo andar sola, nadie entendía a qué se refería, por eso mi pareja le pregunto qué porque le daba medio, a lo que ella contesto:  

“Estoy cansada que los hombres me silben y me griten cosas a cada rato, no puedo salir tranquila del trabajo. Para tomar la micro debo caminar alrededor de 3 cuadras y cada vez que salgo, camioneros y maestros de la construcción me comienzan a silbar y decir cosas, que son asquerosas, incluso hoy un camionero se detuvo en la berma para gritarme cosas y silbarme, hasta me ofreció llevarme el cielo (entre risas)  entonces ya es mucho, me da miedo salir sola, entonces tengo que esperar algún compañero o amiga de la pega para salir, porque no se puede andar sola, sino que cosas te dicen o incluso te pueden hacer!”

Cuando termino de contar lo que le había sucedido, la primera respuesta que tubo por parte de su hermano, es que debía utilizar ropa más grande, más suelta y no ir tan arreglada a trabajar, que solo era la oficina, no un salón de belleza, a lo que su madre confirmo, asegurando que tenía que cuidarse y no ser tan provocativa, que para ir a trabajar no era necesario usar escote, que con su inteligencia le bastaba.
 Enojada la tía de mi pareja les comenta que no tiene por qué hacer todo eso, si ella es libre de andar como quiera por donde quiera y a la hora que quiera, sin tener que recibir insultos o silbidos, de parte de los hombres, porque ella no los está buscando, además le dice a su madre que ella no usa escote para buscar asenso ni lograr nada, sino que simplemente porque le gusta usar, y que todo lo que ha logrado lo ha hecho con su inteligencia y habilidades. 
La verdad es que el momento se había puesto bastante tenso, ya que discutían dos personas de generaciones bastantes lejanas, para diluir un poco la tensión, un sobrino de ella le dice: mejor se deja bigote, y salga despeinada de la oficina, palabras que más que calmar la discusión la aceleraron más, ya que todos seguían culpándola por incentivar que los hombres le gritaran cosas y le silbaran
Con mi pareja decidimos marginarnos de la discusión y para ponerle fin propusimos cantar el cumpleaños feliz.  


Claramente se observa en esta ocasión dos hechos que muestran claramente situaciones sexistas, primero la historia contada por la tía de mi pareja, donde se observa como la mujer en muchas ocasiones es vista como objeto sexual o de deseo, dejando de ser mujer. 

El segundo hecho que demuestra una situación sexista y de la cual estuve presente, es la discusión que se genera en la mesa, a partir de  la experiencia que contó la tía de mi pareja, ya que las respuestas que le dan el cumpleañero, su madre y sobrino, no hacen más que naturalizar la posición de la mujer como recatada, poco provocativa y practicante ocultar su belleza. 
Además de esto se le culpa de ser ella quien provoque o incite a los hombres a actuar de esta forma, postura que defiende a los hombres que ven a la mujer como objeto sexual y prácticamente criminaliza a la mujer por no vestir recatada y tapada, siendo provocativa y culpable de todo lo que le pueda pasar,  desde silbidos, gritos incluso abusos o violaciones. 

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