28 de abril de 2015

Compartir un cigarro en la botillería del barrio

Iba caminado hacia mi casa después de trabajar en el concierto de Kiss, cuando me encontré con Don Enrique uno de los taxista del barrio el cual se ofreció a llevarme a la casa por que ya estaba relativamente cerca, pero yo le pedí que me fuera a dejar a la botillería en donde quería comprar cigarros e ir a ver a una amiga a lo cual accedió, por lo que me subí al auto y fuimos para allá

Después de que Don Enrique me dejara en la botillería entre e inmediatamente me saludo la tía Lorena, (una de las trabajadoras de la botillería y mamá de mi amiga con la cual me iba a juntar), diciendo "Hola negrito, ¿como estas?, ¿qué andas haciendo por acá?" y yo devolviendo el saludo le digo "Hola tía, estoy cansado pero bien, vengo de la pega y pase a comprar cigarros y a ver a su hija", y ella me dice " que bueno que pasaras termino de atender acá y salimos los tres ( la tía, mi amiga y yo ) a fumarnos un cigarrito" a lo cual respondo "bueno tía". Cuando la tía Lorena termina de atender y salimos a fumarnos el cigarro, le piden que por favor barra la entrada del negocio para adelantar trabajo y no hacerlo cuando estén cerrando, lo cuál sería pronto por ser día de semana y cerca de las doce de la noche, y mientras la tía barre y yo con mi amiga nos fumamos los cigarros que su mamá nos dio, llega el "Toñito" uno de los hombres que siempre andan en la esquina tomando alcohol desde el medio día hasta bien entrada la noche, un personaje casi iconico de la botillería y del sector en donde vivo. Cuando llega nos saluda y comienza a conversar con mi amiga y conmigo, nos empieza a mostrar fotos de un viaje a la playa que hizo por un trabajo esporadico, hasta que en un momento empieza a ver como la tía Lorena barre y dice lo siguiente: "Así me gustan las mujeres con una escoba en la mano, para que muestren que son bien hacendosas, por mi yo la tendría en la casa mi reina, haciendo las cosas y vestida así como esta porque con eso jeans se le marca el potito y se ve bien rica, que no le haría ", lo que provoco la risa de los tres y que la tía Lorena le respondiera " que eres leso Toño, las tonteras que me dices"  sin todavía parar de reír Luego de esto estuvimos conversando un rato más afuera de la botillería hasta que dieron las doce . y cerraron, por lo cual caminamos hacia el condominio en donde vivimos mi amiga con la tía Lorena y yo para ir a acostarnos y empezar un nuevo día.

A través de esta historia quiero mostrar como a la mujer, se le siguen asignando las tareas del hogar como si fuera algo intrínseco a ellas o que supieran hacer desde muy pequeñas y como si esta fuera uno de los atributos que la hicieran "una buena mujer", además de asignarla como una persona que debe estar solo en el hogar sin facultad de realizarse fuera de este. Además de la apreciación que realiza sobre el cuerpo de la tía, en donde se le atribuye otra característica que debería tener como mujer, un buen cuerpo en este caso y encima rebajándola a un mero objeto sexual por su apariencia, y  en tanto a las tareas que cumple, mostrando una visión retrograda y machista, casi de inicios del siglo pasado en donde la mujer, o la buena mujer es esa que esta al servicio del hogar y del marido, dispuesta a hacer las labores del hogar y de contentar al marido en cualquier ámbito.

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