El domingo pasado vino mi abuela
con mi tía abuela (la madre de mi papá) a almorzar a mi casa. Mi abuela enviudó
hace poco, en enero falleció mi abuelo, por esa razón, está bastante triste la
mayor parte del día y ya no habla mucho
en los almuerzos familiares. Es por eso, que mi padre, muy conservador,
aprovecha de habla más de la cuenta sobre sus ideales políticos y sobre sus
críticas a la sociedad chilena y prácticamente se roba la película y todos lo
escuchamos. Antes no era así, mi abuela, un poco más liberal que mi papá, era
muy buena para discutirle sus ideas conservadoras y principalmente sobre el
ideal que tiene mi padre sobre el rol de las mujeres en la sociedad.
Mi padre es dueño de una pequeña
importadora de elementos electrónicos que sirven para la seguridad (alarmas,
cajas fuertes…etc) y está a cargo de hombres y mujeres, a pesar de ser un jefe
justo y le tiene bastante cariños a sus trabajadores, tiene cierta idea de que
las mujeres son distintas a los hombres en el trabajo, a pesar que hay que
recalcar que no existe diferencia salarial entre sexos en su empresa.
La anécdota sexista ocurrió cuando
comenzamos a hablar sobre las mujeres en el trabajo, y mi padre dijo: “Las
mujeres faltan más al trabajo, eso todos lo saben, es obvio, porque son madres
y están constantemente preocupados de los hijos. También a la mínima jaqueca,
faltan al trabajo, es posible que los hombres sean más irresponsable pero
faltan mucho menos al trabajo que la mujeres. Créanme a mí porque yo dirijo a
hombres y a mujeres en mi empresa. Son diferentes roles, las mujeres están
mucho más ligado a la casa y a la crianza de sus hijos, lo veo todos los días”
Mi abuela que estuvo callada toda
la tarde, repentinamente se alteró al escuchar a su hijo y dijo: “Perdóname,
pero yo nunca falte al trabajo por una jaqueca y yo tenía que sacarme la mugre
con tu papá para que ustedes tuvieran una buena vida, obviamente por razones
biológicas, después del parto me tenía que tomar mis días, el cansancio era
extremo… Pero yo nunca falte al trabajo por tonteras, tuve asistencia perfecta,
mientras que habían hombres que faltaban mucho más que yo, mi jefe que era
hombre siempre destacaba eso, hijo no generalice.”
Mi papá respondió: “Mamá tú
fuiste la excepción a la regla, porque
desde que yo soy niño, las mujeres han tenido su rol ligado a la casa y a la
familia.”
Es increíble por un lado, que la
gente más conservadora de por hecho que la mujer tiene un cierto rol definido en la sociedad,
por otro lado , lo que más me llamó la atención y creo que es digno de analizar
es que se rompe el esquema de que solo los más ricos creen que la mujer es para
la casa , porque la familia de mi papá sin ser de clase alta ( mi abuelo era
empleado público y mi abuela trabajadora social) y a pesar de que los dos
padres trabajaban, y mi papá vio que su mamá trabajaba bastante , que faltó muy
rara vez al trabajo y que trabajaba a la par con los hombres , su hijo igual
tenía la perspectiva de que mujer era menos cumplidora que el hombre en el trabajo porque su rol estaba en la casa. Está
claro que existe un cierto estereotipo sobre el rol de la mujer, no importa que
las mujeres más cercanas a ti rompan con lo tradicional, por alguna razón siempre
se va a tener la imagen a una mujer en la cocina, limpiando la casa o cuidando
a los hijos, no importa la realidad en que vivamos, seamos de clase baja o alta,
vivamos en la Dehesa o en Puente Alto, seamos católicos o judíos , negro o
blanco , la visión de la mujer como dueña de casa no tiene barreras.
Esto reproduce desigualdad, porque
los hombres que piensan como mi papá (que no son pocos) y que tienen una empresa,
está claro que van a preferir contratar a hombres que a mujeres, porque
supuestamente el rol de la mujer pertenece a la casa y a los hijos. Existe una
cierta idea que hace que relacionamos a la mujer con el trabajo doméstico, sin
embargo , tal como demostró mi abuela no necesariamente es así , y es bastante
discutible.
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