Miercoles Po’
Pocos días después de mi llegada a Santiago y como recomendación de otras personas, decidí ir con mis tres amigas extranjeras a una fiesta llamada Miercoles Po’. Miercoles Po’ es una fiesta para extranjeros que viven en Santiago, aunque también asisten personas chilenas, pero la gran mayoría son personas de otros países, esta se realiza todas las semanas el día miércoles en diferentes lugares. De camino al lugar mis amigas y yo estábamos inseguras sobre la ropa que traíamos puesta, ya que nunca habíamos asistido a este tipo de fiestas y no sabíamos que debíamos usar. En realidad no sabíamos que íbamos a encontrar en el lugar o el tipo de personas que estarían allí.
Llegamos al lugar donde se iba a realizar ese día el encuentro, aproximadamente a las 11:45 pm, decidimos recorrerlo para saber qué espacio sería mejor opción para quedarnos. El lugar era muy amplio y había un gran número de personas. Lo primero que hicimos allí fue buscar algo para beber y posteriormente fuimos a una zona cómoda para bailar. Al principio fue bastante divertido luces, música y personas de distintas partes del mundo, todo en un solo lugar. Al pasar el tiempo, yo ya no me sentía muy cómoda, las personas se nos acercaban y ya no solo para bailar, sino con otras intenciones. Con mis amigas decidimos cambiar de sitio y nos ubicamos en otra zona, donde no había muchas personas y allí bailamos con una que otra persona, siempre manteniendo distancia y dejando claro que solo estábamos allí para divertirnos. Ya eran aproximadamente la 1:15 am cuando un grupo de amigos se nos acercó y bailamos con ellos. Cuando baile con uno de ellos, tuvimos una corta conversación sobre el lugar de procedencia de ambos y por qué estábamos en Chile, luego el me pregunto si actualmente tenía novio, a lo que respondí que no, inmediatamente esta persona creyó tener toda la libertad y permiso para poder tocarme o invadir mi espacio, algo que obviamente yo no iba a permitir. Luego de eso me aleje de él y busque a mis amigas, quienes me dijeron que tampoco se sentían cómodas y seguras, por lo que decidimos irnos del lugar en ese momento.
Esto sucedió pocas semanas después de haber asistido a la clase y de haber debatido sobre el tema del sexismo, de manera que pude hacer una reflexión sobre lo sucedido. Creo que en ese tipo de contextos y circunstancias es más probable que sucedan situaciones similares y por eso se tiende a naturalizarlas. Es decir, se parte como hecho normal que dentro de estos encuentros ocurran acciones que no siempre son consentidas ni aprobadas por una de las partes, pero que de igual forma tampoco son reprochables ni castigadas. Muchas veces he escuchado el dicho de “el hombre propone y la mujer dispone” ¿entonces si una mujer es violentada dentro de estos espacios es totalmente aceptable, puesto que ella lo permitió? En muchas ocasiones se toman como normal las acciones del hombre, pero se juzgan y se moralizan las de las mujeres, haciendo notar que la mujer es responsable tanto de sus acciones como las que se ejercen sobre ella.
No hay comentarios:
Publicar un comentario