9 de abril de 2015

No provoques.


Era un día martes como cualquier otro, yo comencé mi rutina como de costumbre, me preparé para ir a la Universidad, salí de mi casa, tome la micro desde Maipú hasta Los héroes, entré a clases a las 11.30 a.m. Salí a la hora de almuerzo, 13.00 p.m, y como de costumbre fui a ver a un amigo; llamado Felipe; que trabaja en la Universidad como encargado del servicio de bicicletas. El se veía algo cansado, por lo que lo salude con mucho entusiasmo y con un eufórico "Hola" para que cambiará su cara de decaído, y lo primero que dice es "ya andai mostrando las tetas ya"; a lo cual yo le respondí "salúdame primero por lo menos"; ambos nos reímos y conversamos como de costumbre, ¿Cómo estás ?; ¿ Qué cuentas?; etc. Pasado el rato me dice:
- Tápate un poco.
- ¿Por qué? - le respondí - ¿Qué pasa?.
- Andas mostrando todo, con esa polerita traslúcida, se te ven todas las tetas.
- Nadie te obliga a ver Felipe, mira pa otro lao.
- No puedo po si soy hombre.
-¿Y que tiene que ver ?
- No puedo luchar contra mi naturaleza po si soy hombre.
- ¡ay Pipo! ¿Y esta en tu naturaleza mirar las pechugas? 
- ¡Si po!
- ¿Si? ¿Eres biológicamente más propenso a mirar tetas?
- Es que tu po Paula, que andai provocando a los hombres con esa ropa.  

Se torno una discusión en la cual yo señale que no estaba dentro de su naturaleza mirar los senos de una mujer, que simplemente tenia tan naturalizado que los hombres miraran el cuerpo de la mujer como símbolo sexual, que era porque socialmente se entiende así que no era algo "natural", que era súper machista de su parte decir eso y señalarme que debía vestirme distinto porque sino andaba provocando, a lo cual él empezó a bromear con que todo era una técnica mía para tener locos a los mechones, terminamos riéndonos por su incoherente broma para salir de la discusión, ya no tenia argumentos para apoyar su supuesto "llamado de la naturaleza". Finalmente la conversación ya se volvió absurda, con bromas de por medio que ya no tenían sentido y terminamos riendo. 

En esta historia se ve claramente reflejado el sexismo que se vive en Chile, ya que evidencia un estereotipo de roles de género. El no tener la libertad de vestirnos como queramos, sin ser juzgadas; es parte de una violencia simbólica donde se naturalizan las construcciones sociales, por ejemplo la mujer señorita, recatada, que luego será una buena esposa, etc. Sino asumimos y cumplimos con ese rol, somos juzgadas socialmente. Y el discurso de que para los hombres es “natural” ver a la mujer como un símbolo sexual, que es algo qué esta dentro de la “naturaleza” del hombre, es una práctica violenta hacia el género femenino, ya que en ese sentido se justifican y reproducen muchas prácticas de desigualdad y discriminación, como por ejemplo el acoso sexual o como en el caso de la historia, donde se coarta la libertad de la mujer y es criticada por "provocar". 

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