El viernes que recién
paso fue un día bastante especial para mí, por los agradables momentos que pase
con gente con la cual no suelo ver mucho y porque se acababa la semana, también
fue un día lleno de actividades que me gustan, partiendo por la fiesta en el
cuarto piso de la facultad de ciencias sociales e historia la cual empezaba
desde las 13:00p.m. y terminaba a las 18:00p.m., fue un rato grato ya que pude
compartir, tirar la “talla”, reír y olvidarse de la vida y las
responsabilidades por un rato, hasta que llegó el momento de irse.
Debía llegar rápido
a mi casa ya que teníamos que preparar una salsa para una tallarinata a la cual
acudiríamos con cinco amigos donde teníamos que presentar este condimento al
igual que los otros tres equipos debían presentar su unto correspondiente.
Después de compartir un rato y probar los ricos fideos con salsa acompañado de
algún bebestible empezó la fiesta. Al momento de irnos tomamos un taxi ya que a
esa hora no pasaban micros en el sector por el cual morábamos.
Al día siguiente estaba
revisando las cosas que se avecinaban en la semana, al saber que había que
escribir un blog, me pregunte acerca de que podría escribirlo y simplemente no
se me ocurría ninguna experiencia para redactar y analizar. Mientras trataba de
hacer ejercicio hablaba con Margarita por whatsapp por lo que aproveche de
preguntarle, después de que me contara experiencias las cuales ella encontraba
sexistas me conto que la habían castigado, le pregunte cual fue el motivo de
eso y me puso textualmente “Porque el viernes llegue mal”, lo que me pareció
raro porque ni a mí ni a mis amigos nos han castigado por ese motivo, por lo
que se me ocurrió que debía ser parte de un mecanismo regulador protector de
sus padres a su hija (basado en las experiencias que ella me contó).
La verdad es que
encuentro que este método de protección es totalmente sexista, porque otorga al
hombre toda posibilidad de diversión en una fiesta, mientras que las mujeres
han de estar preocupándose de mantenerse sobrias o de mantenerse presentables
en todo momento para que no las reten o las castiguen simplemente por salir de
parranda.
A demás este
mecanismo de protección no solo en ese sentido, sino también por la misma
explicación que la sustenta, la cual consiste en que las mujeres son más
susceptibles a que ocurran atentados en contra de su persona, porque se tiene
el estigma de que la mujer es más débil que el hombre por lo que es más fácil asaltarla,
raptarla, violarla, etc., este tipo de reproches en muchas ocasiones termina transformándose
en la profecía auto cumplida (“La profecía que se autorrealiza es,
al principio, una definición «falsa» de la situación que despierta un nuevo
comportamiento que hace que la falsa concepción original de la situación se
vuelva «verdadera».” Wikipedia), por lo tanto la misma mujer termina pensando
en sí misma como frágil, ya que toda su vida se le ha repetido lo mismo
inhibiendo su capacidad de auto protegerse, de pararse con ímpetu y dar cara frente
a las distintas adversidades que esta sociedad machista.
Al analizar de mejor
manera esta situación, podemos ver que no solo mediante los establecimientos se
produce esta socialización mal orientada, sino que también va desde el hogar y
los valores que no son heredados por nuestros padres, los cuales si bien en
muchas ocasiones son correctos, también a veces sobran como en esta ocasión que
ayudan a la reproducción del machismo en la sociedad actual.
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