20 de mayo de 2015

Es tu deber de madre.

El pasado fin de semana fue el aniversario de la muerte de mi abuelo paterno, por lo cual nos juntamos todos el día sábado para un asado familiar. Se supone que solo seria un almuerzo, pero como de costumbre, al ser tantos los que nos reunimos, primos, tíos, hermanos, etc. las cosas se alargaron y al final todos se quedaron celebrando y conversando la noche del sábado. A la mañana siguiente mi prima mayor llamada Andrea, que tiene dos niños pequeños, se levanto con su marido y le sirvieron desayuno a los niños, yo me desperté junto con ellos, ayude a mi prima mientras su marido Matías miraba la televisión junto a sus hijos. Luego del desayuno llego la hora de ducharlos, yo abrí la ducha para llenar la tina, cuando la tina ya se lleno la llame y ella llevo a los niños, los dejo en la tina jugando y como habían otras cosas que hacer, como preparar el almuerzo para todos los que estaban en la casa, ella le pidió a su marido que vigilara a los niños mientras nosotras íbamos a ver que hacíamos de almuerzo, el a regañadientes fue a observarlos, pero no los ducho ni mucho menos,  solo los observo. Mi prima cada cierto rato mientras preparábamos el almuerzo, se arrancaba al baño unos minutos para ducharlos; y luego volvía  a la cocina mientras ellos jugaban en la tina. Yo observando toda la situación, mi prima corriendo de un lado a otro, etc. le dije:

-Oye ¿Y porque el Matías no los baña?.
- Pucha es que me da lata molestarlo porque como que se enoja.
- Pero si son sus hijos también po Andrea.
- Es que igual es mi deber, yo soy la mamá y prefiero no llevarle la contra, así evito pelear. 

No quise seguir discutiendo. Pasado el rato, ella ya había terminado de duchar a los niños, pero los dejo quedarse jugando un rato mas en la tina mientras el agua estaba tibia aún y Matías los estaba observando. Al momento en que el agua ya se enfrío Matías llama a Andrea y le dice: 

-Andrea, ya tienes que sacar a los chiquillos, porque el agua se enfrió. 
- Puedes sacarlos tu porfa que yo estoy un poco ocupada- respondió. 
- Ah no huevees, si es tu deber esto, tu eres la mamá, es tu deber cuidarlos. 

Finalmente mi prima termino sacando a los niños de la ducha y vistiéndolos, sin ninguna ayuda de Matías.

Al observar todo esto, no me quise involucrar, porque las cosas podían terminar mal, pero es un claro ejemplo de una situación sexista, en donde la mujer tiene el deber de cuidar a los niños, mientras su marido tiene el tiempo para hacerlo pero al no ser su deber no puede. Ella validaba esta situación y hacia lo que Matías le decía sin discusión, demostrando y legitimando esta situación de desigualdad . Incluso señala que es su deber por ser la madre, el duchar a sus hijos, limitandose a su rol tradicionalista de madre, en donde el cuidado y crianza de los hijos es responsabilidad de ella y no del padre, o de ambos. Es así como me doy cuenta que aún existen, incluso en parejas jóvenes, prácticas tan tradicionales y retrogradas, y que estamos muy lejanos a una igualdad de género, validando este tipo de prácticas.

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