19 de mayo de 2015

Opiniones opuestas

La experiencia sexista que voy a contar es algo que ocurre muy a menudo en la vida cotidiana por eso quiero ejemplificarla con una situación particular.
Lo que ocurre es que una de mis mejores amigas está pololeando y cuando sale con su pololo siempre pagan a medias, esto se extiende en todas las situaciones de ella, ya que es muy independiente y no le gusta que paguen por ella, sobre todo cuando son hombres los que se ofrecen a hacerlo, por esto cuando no tiene suficiente dinero simplemente no sale. Ella le contó estas situaciones a su madre, de forma normal en una conversación cotidiana frente a esto su mamá le expresó su opinión y dijo que le parece que no es normal que no deje que su pololo la invite, que está bien que a veces sea equitativo pero que tiene que dejar que el pague también porque eso es parte de la forma de ser de los hombres, que si no lo deja invitar lo va a hacer sentir extraño, hasta mal. Frente a esto mi amiga expreso que no está de acuerdo, que no le gusta depender de nadie y que no es obligación de él pagar por ella solo por ser su pololo, que encuentra esto una práctica machista. Su mamá siguió opinando lo mismo e incluso le dijo que esa situación les podía afectar, que él podía sentir afectado su ego de hombre o algo así. Esto sucede cada vez que sale ese tema entre ellas y si bien es sólo una diferencia de opinión reproduce una práctica sexista que está muy arraigada en la sociedad, yo he escuchado esta opinión de muchas personas incluida mi familia.
Creo que esta situación de diferencias de opinión frente a situaciones cotidianas es más común de lo que parece y la mayoría de las personas las pasa por alto y no ven más allá de lo que están hablando, pero esto es una reproducción del pensamiento machista que se ha impuesto desde hace mucho tiempo y sin pensarlo muchas veces atribuimos características o formas de actuar como sólo para hombres o sólo para mujeres, cuando esto no es más que el resultado de la diferencia de géneros y del machismo. Por lo que he podido observar en general la mayoría de estas reproducciones vienen por parte de las personas mayores, creo que esto es porque se criaron bajo una sociedad mucho más rígida y es lo que conocen como prácticas comunes, pero esto también se traspasa a las nuevas generaciones y si bien durante el tiempo se ha intentado instaurar una mayor conciencia en torno a la diferencia de género, discriminación y machismo, esto sigue muy latente en la sociedad y es reproducido sin que nos demos cuenta realmente de que es una de estas prácticas.

Pero también por otro lado creo que a veces algunas personas se van al extremo ya sea el extremo conservador (convencional) como reproducciones machistas también hay algunas personas que se van al extremo del feminismo, por ejemplo en la situación que ejemplifiqué creo que no es obligación del hombre invitar a su polola siempre, pero también creo que si hay algún momento en que ella no tenga dinero y el sí, es normal que el invite, como también es normal que si el se ve en esta situación la mujer invite. Creo que no debe existir una regla para estas situaciones que no hay que ser rígidos en cuanto a una postura, si no que depende de lo que suceda en cada situación la forma en que se actúe para que así sea parejo para hombres y mujeres.  

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