10 de junio de 2015

Estereotipos sexistas y violencia de género



El tema escogido para realizar el análisis de los blogs anteriormente publicados es sobre los estereotipos sexistas y violencia de género, entendiendo el sexismo como una serie de creencias que se comparten e internalizan dentro de una cultura acerca de las características que deben tener hombres y mujeres.
Estos estereotipos aparecen  representados en los  valores,  actitudes,  jerarquías  y  creencias  consideradas  adecuadas y que se  difunden desde la infancia. Posteriormente, los estereotipos cimientan y condicionan la personalidad adulta, ya que este medio( estereotipar) es  el  medio  desde  donde  se  transfiere  una  ideología  sexista  que  compone  nuestra personalidad y que reproduciremos en nuestros comportamientos adultos.
Dicho lo anterior, los estereotipos sexistas no sólo describen las características establecidas a cada sexo, sino que también las determinan, o sea, que asignan cuales son los sentimientos, emociones, conductas o actividades que puede hacer  cada sexo. Siguiendo esta lógica del pensamiento sexista, la masculinidad corresponde a la fuerza, la dominancia, el control de las emociones, junto con el no demostrar los sentimientos  y además ser independientes. En cambio, los valores que se asocian con la feminidad hacen alusión a que las mujeres tienen un papel secundario y sumiso frente los hombres; debe tener ciertas características físicas, cierta forma de vestir, hablar, resalntando la debilidad, la sensibilidad, el afecto y el cuidado de los demás que son características que se han dado y reproducido a lo largo del tiempo. En consecuencia, nos imponen esas imágenes, en cada lugar y medio posible. Como señalé anteriormente, esto es prácticamente desde que nacemos, y no hay espacios para problematizar lo que es ser mujer y lo que es ser hombre.
Por otro lado está la violencia de género, que en este caso lo abordaré desde la violencia simbólica, ya que es algo que se impone desde nuestra infancia, por lo que no tenemos la sabiduría suficiente  de estar viviendo esto y se terminan naturalizando e invisibilizando tales prácticas, de que hombres y mujeres deben vestir, hablar, actuar de una forma determinada, y vamos reproduciendo tales obligaciones a través de actitudes y comentarios como quedó manifestado en dos blogs que escribí, uno sobre un funcionario público que se burló acerca de la capacidad para manejar de las mujeres y el otro de un vendedor de una tienda que decía qué ropa debía usar una mujer. Entonces, aquí se pueden ver algunas tendencias, o más bien, ideas y actitudes que aún  gobiernan nuestra sociedad, en donde las normas sociales que nos atribuyen acaban con la diversidad y la igualdad. Tal como se ve en este caso donde, según ese hombre, se debe seguir un código de vestimenta en base a lo que él entiende de ser femenino y masculino. En ambos ejemplos puede tratarse de casos serios o menores, ofensivos e irritantes, o tan frívolos y naturalizados que ni siquiera nos sentimos capaces de protestar. Por lo que creo que la eliminación de creencias sexistas y los estereotipos de género es requisito indispensable para erradicar la violencia.
“Diario sobre sexismo”:
La actividad realizada en el marco del curso estratificación y desigualdad II, respecto a la escritura de un blog sobre experiencias sexistas, a mi parecer sí es un aporte ya que sirve como un método de  observación y propagación de las “denuncias” expuestas por todos quienes escribimos en el blog, ya que de acuerdo a las historias presentadas quedó de manifiesto que los retratos de las situaciones expuestas siguen estando teñidas de contenidos sexistas, discriminatorios y con estereotipos de género femeninos y masculinos, todo lo cual sirve para desnaturalizar dichas acciones implementando la duda en los lectores respecto a las prácticas con las que se pueden topar a diario, y es el cuestionarse o la duda la que nos permite seguir generando cambios. En palabras de René Descartes “Dudo, luego pienso. Pienso, luego existo”.

No hay comentarios:

Publicar un comentario