Es difícil
elegir una experiencia sexista dentro de una cotidianeidad que se vive en una
sociedad tan marcada y estructurada por la diferencia de género, sin embargo
esta vez creí preciso comenzar con la vivencia más evidente de discriminación y
estereotipada que he tenido recientemente.
Durante el
verano salí a mochilear con una amiga al sur. El primer problema que se nos
presentó evidentemente fue con nuestros padres al saber que iríamos ‘’las dos
solas’’ a viajar (la frase ‘’las dos solas’’ me parece problemática, ya que si
íbamos las dos creo que nos estábamos acompañándo). Superada esa barrera moral,
emprendimos viaje, donde nos fue muy bien ya que al ser ‘’las dos mujeres’’ nos
llevaban altiro los camioneros o quién fuera, aunque era inevitable avanzar sin
el miedo de que nos pudieran hacer algo, por suerte no fuimos asaltadas,
violadas, tocadas o golpeadas por algún macho alfa.
El punto es que
uno de los amables camioneros que nos llevó hasta nuestro destino, en un
momento comenzó a contarnos su vida personal y lo que opinaba de algunas
situaciones rutinarias. Dentro de ellas nos relataba sobre su trabajo anterior
en un fundo de no sé qué cosa, donde despidieron a mucha gente cuando llego el
nuevo gerente, sin embargo la gerente de otro cargo inferior no fue despedida
porque según el ‘’señor camionero’’ se embarazo para no ser despedida, así
mismo con las otras mujeres que se había topado en su camino de hombre
trabajador, afirmando en su relato una voz clara y segura que hablaba sobre la
verdad de la vida, diciendo: ‘’ si trabajar con mujeres es muy complicado, se
embarazan pa’ no perder la pega y no es la forma, es injusto, uno se destaca
por lo que hace. Incluso cuando mi mujer se embarazo yo le dije que renunciara
a su trabajo porque no es la forma de mantenerlo, aparte pa’ que cuide a los
niños’’ , después de eso intente hacerle ver con su propio caso que
probablemente la verdad de las cosas no son así, pero no había caso. De todas
formas no podía reclamar mucho porque al fin y al cabo era su camión, me estaba
llevando y bueno, había que hacer esfuerzos para agradar. Mientras mi amiga se
hacía la dormida para no tener que intercambiar palabras con el ‘’camionero
facho’’ como le apodamos porque también nos decía que los mapuches eran
terroristas, flojos y borrachos, pero ese es otro tema.
Luego
continuando la conversación, hace mención que tiene una hija de nuestra edad, a
la que por ningún motivo la dejaría salir así a mochilear, menos sola con una
amiga, también nos dice que dio la psu para entrar a derecho y no quedó, cosa
que le pareció mejor, porque él cree que ‘’abogacía’’ es una carrera para
hombres, que ha conocido un par de abogadas y cree que son malas o ‘’pencas’’
porque eso de memorizar leyes es más para hombres. Después de hablar varias
horas y tener que armarme de paciencia para escuchar (según mi yo súper
intelectual y comprensivo del mundo) puras leseras, recuerdo que el camionero
reproducía de una manera tan fiel el estereotipo de macho proveedor, hablando
de las veces que había engañado a su señora en los viajes, lo señorita que deben
ser sus hijas y lo celoso que se pone cuando llegan con pareja /pololo, las
diferencias de libertades que le otorga a sus hijas comparado con su hijo,
porque su hijo es hombre y con los hombres es distinto, las responsabilidades
que tienen las mujeres porque maduran más rápido y deben asumir el cuidado de
la casa y así cuánta cosa más. Lo importante es que nos avanzó harto en el
camino, nos dio unos panes porque éramos mujeres indefensas por la carretera, y
nos dio mucho que analizar con mi amiga en el camino que nos quedaba.
Rizoma feminazi
aguante rizoma feminazi abajo los camioneros fashos y sus paros qlos fachos
ResponderEliminartkm <3
atte
HiJeDePerritX