Un viernes antes de entrar a clases,
salí con unos amigos a tomar al Barrio Bellavista, nos fuimos temprano porque
uno de ellos trabajaba en un bar que quedaba en Chucre Manzur, donde está el
camino privado. La idea era hacer una previa ahí para después ir a una
disco, lamentablemente eso no ocurrió.
Nos juntamos en metro Baquedano a las
22:00 hrs, estábamos felices porque no nos veíamos hace tiempo, es lógico que
en el verano cueste juntarnos porque todos salimos de vacaciones en fechas
distintas. Caminamos por el puente, conversando y contando las típicas
historias de verano, que incluían entre otras cosas amores y muchos carretes.
Caminando por Pío Nono, uno de mis
amigos le dice a una niña “Hola, oye que linda estás,” dándole un beso cargado
cerca de la boca, yo pensando que la conocía no dije nada, sin embargo, quedé
con la duda así que preferí preguntarle quien era. La niña, que se encontraba
en un notorio estado de ebriedad, se nos unió al panorama y después de muchas
evasivas en la respuesta de mi amigo, me respondió: “no tengo idea, pero me salió
cachita fácil parece” a lo que yo respondí muy enojada que como se le ocurría
decir esa estupidez, que estaba ebria y que capaz no estuviera entendiendo nada
de lo que pasaba. Lo que vino después, fue una pelea porque la mayoría defendía
la postura de mi amigo con comentarios como “si ella quiso venir es por algo,”
“es obvio que también quiere,” “si anda sola es porque le gusta el webeo,”
“Tanzania como tan grave.” En un momento dejé de tomar atención a lo que
estaban diciendo, no podía creer que fueran tan básicos para pensar, recordé en
todas las veces que yo he estado ebria carretiando con ellos, y lo que más me
llamaba la atención es que habían amigas que entendían la situación como una
cuestión normal, excusándose con cuestiones que se resumen en “a quien no le ha
pasado, a veces pasa que estay mal y despiertas en otro lado, y bueno filo es
tu culpa por curarte nomás.” Todo el asunto terminó cuando me acerqué a la niña
y le pregunté con quién andaba, si quería que llamara a alguien o si necesitaba
algo, y ella solo me dio las gracias y me pidió que la cuidara mientras se le pasaba,
me dio un número para que llamara a su hermana que hace un rato dijo que la pasaría
a buscar y que no sabía dónde se juntarían. Y bueno, no la dejé sola hasta que
se encontró con su hermana, por mi parte ya había tenido mucho así que estuve
en el bar un rato y me devolví a mi casa a dormir.
Tanzania
No hay comentarios:
Publicar un comentario