Hace un par de semanas,
había quedado en reunirme después de la universidad con mi mejor amiga para
vernos, debido a que hace mucho que no nos juntábamos. Mi amiga es estudiante
de comunicaciones en la Universidad Católica por lo que constantemente debe
llevar a cabo entrevistas para distintos trabajos que le da la universidad.
Cuando llegó el día de juntarnos, mi amiga me dejó un mensaje en
donde me decía que la acompañara a hacer una entrevista primero, por lo que
cuando nos reunimos fuimos directamente a encontrarnos a un café en Providencia
con un afamado director audiovisual, con el cual mi amiga había conseguido una
reunión después de mucho ‘’esfuerzo’’ y ‘’pitutos’’. Este hombre a primera
vista aparentaba ser un prototipo clásico de cuarentón de clase alta con una
onda de cierto modo más ‘’alternativa’’. Se sienta y después de saludarnos
comenzamos rápidamente con la entrevista porque nos indicó de modo muy
prepotente que no tenía mucho tiempo para responder las preguntas de mi amiga.
Comienzan las preguntas y este hombre detiene a mi amiga de forma repentina y
rompe el hilo de la conversación preguntándole a ella por qué estudiaba lo que
estudiaba, lo cual no tenía nada que ver con el motivo de la entrevista. Mi
amiga, de manera muy descolocada y un poco confundida, le responde que siempre
le ha gustado el cine y las comunicaciones audiovisuales, por lo que la carrera
se le presentaba como una gran opción frente a tales gustos. El hombre guardó
silencio un segundo y luego le sonrió, si nos fueras tan bonita no tendrías
futuro en un medio como este le dijo. Mi amiga, ahora de manera aún más
incomoda que antes le pregunta por qué dice una cosa como eso, a lo que el
supuestamente afamado director le respondió: Las mujeres para trabajos como el
mío, no solo deben tener una creatividad y técnica innata, si no que además
deben ser ‘’estéticamente correctas’’ (agregó riéndose), de lo contrario no
logran establecer una relación de trabajo ideal con su equipo, que en este
medio estará conformado por puros hombres, nos explicó. Mi amiga guardó
silencio y le hizo la siguiente pregunta que traía preparada, para así terminar
con los comentarios ‘’inapropiados’’ a la situación que estaba haciendo el
director.
Una vez terminada la
entrevista y ya de camino a la casa de mi amiga, ambos comentamos lo incomodo y
frustrante que fue para ella que un hombre con el éxito que tenía este director
en el medio, le dijera que el futuro laboral de una mujer en las comunicaciones
audiovisuales estaba relacionado directamente con algo tan banal como ser
‘’estéticamente correcta’’, como dijo él.
Negro.
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