Hace algunas semanas mi hermana y
yo fuimos a comprar algunas cosas que necesitabamos al Homecenter. Mi hermana requería de unos tornillos
especiales para arreglar algunas cosas en mi casa, y yo necesitaba comprar unas
camisas (malla) para unas lámparas a gas que utilizo en mis salidas con mi
grupo scout.
Como el Homecenter queda cerca de
mi casa nos fuimos caminando, y en el trayecto nos encontramos con un amigo que se dirigía a un lugar cercano,
por lo que decidió acompañarnos.
Cuando ya estábamos dentro del
local, fuimos a comprar las camisas que yo necesitaba para el fin de semana,
una vez ahí lo primero que hace el vendedor es preguntarme si tengo
conocimiento de que es lo que estoy comprando. Le planteo mi experiencia en el
tema, y me permite continuar mis compras de forma tranquila. Después fue el
turno de los tornillos de mi hermana, una vez que llegamos al pasillo se acerca
otro vendedor y le pregunta al amigo de mi hermana que es lo que necesita,
ignorando completamente a mi hermana y a mí y dando por hecho que la persona
que iba a comprar ese tipo de artículos era un hombre.
Nuestro amigo no alcanzo a decir ni
una palabra, y mi hermana intervino y le planteo al vendedor que la persona que
necesitaba comprar esos tornillos era ella. En el minuto que sucedió esta
situación mi hermana solo reacciono de forma natural interviniendo la
conversación, pero después de encontrar los famosos tornillos y de estar
realizando la compra en caja me planteo la rabia que sentía por qué un local
comercial como Homecenter pensará que
por el mero hecho de ser mujer no
teníamos los mismos conocimientos que cualquier otro hombre.
Este tipo de situaciones son
recurrentes en nuestra sociedad, y lamentablemente siguen sucediendo. Este escenario
nos ha ocurrido con mi hermana en más de una oportunidad, y nos da claros
indicios de los comportamientos y gustos que espera la sociedad de nosotras las
mujeres, limitando nuestro campo de acción. Se le desincentiva a las mujeres constantemente a
realizar acciones que no estén vinculadas con la visión tradicional de género,
este tipo situaciones es una muestra clara de ello. Si bien a mi hermana y a mí,
más allá de provocarnos rabia la situación, no tuvo repercusiones
mayores en nosotras. Por el contrario ¿en otro tipo de personas que necesitan constantemente un refuerzo
positivo este tipo de actos puede producir un cambio drástico en su
comportamiento. Es necesario tomar conciencia de los roles de género
convencionales, para poder poco a poco ir abandonando este paradigma.
Totti
No hay comentarios:
Publicar un comentario