19 de mayo de 2016

La vecina

 El otro día estaba esperando que mi polola me abriera la reja de su casa  y por mientras me puse a escuchar y ver a su vecina, que es una señora de unos cincuenta años y que por lo que veía era bastante cuidadosa con su vestimenta. Justo se puso hablar por teléfono y su voz era bastante sufrida y poco amigable, dentro de la conversación  escuche que  decía algo así como: “…Pero es que no se hacer nada! Ayúdame con unas lucas…”, la conversación era más larga, pero eso me quedo grabado y de curioso le pregunte a mi polola qué onda la vecina.
En la actualidad la vecina vive sola y es viuda. La copucha estaba en que a la señora desde pequeña le habían dicho que era demasiado linda para estudiar, a lo que ella siguió al pie de la letra, no estudio y se casó con un hombre que la sostuviera económicamente, un piloto de la FACH. Este lindo y prototipo cuento que le hicieron hacer realidad duró hasta que quedo viuda y relativamente sola, lo que ocurrió siendo joven aún.  Ahora a cada problema que se le presenta acude al papá de mi polola para que la ayude y se lo solucione, ya que dice que no sabe hacer ese tipo de cosas que tengan que ver con hacer fuerza, si le rompe algo, mover algún mueble, cambiar una ampolleta, etc.  Su vida de viuda se sustenta en pensiones y ayudas económicas que les dan sus hijos, con la cuales sólo se compra ropa y se preocupa de verse bien.

                                                       -Elqueguarda-

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