19 de mayo de 2016

Mi propio comportamiento machista



Mi madre es una mujer relativamente joven, aunque más joven es su “espíritu”. Desde pequeña siempre le gustó bailar, realizar actividades deportivas, especialmente el atletismo y conversar  con sus muchas amistades. Mi padre es un hombre conversador, que le disgusta  bailar o salir a algún lugar por el contrario de mi madre. Así que mi madre, nativa de una provincia en los alrededores de Santiago, siempre iba a su pueblo a bailar o a “juntas” con sus amigas y amigos, a mí por supuesto me llevaba con ella, me dejaba en la casa de mi abuela y salía en la noche, yo desde que tengo recuerdos, siempre le discutí que eso no lo debe hacer una mujer casada, ella nunca me respondió. Existían un montón de actitudes además de las anteriores que me disgustaban de ella, por ejemplo su ropa apretada, su modo de hablar y de expresarse, su constante “a mi vista” coqueteo con los hombres que se podía interpretar para otras intenciones.
Siempre que andábamos por la calle la piropeaban y yo con tan sólo 5 años o más, miraba a estos  hombres con desprecio y más de
Una vez les gritaba cosas que actualmente no recuerdo. Mi madre me descolocaba constantemente al reírse de tales actitudes de esos “machotes”, creo que le encantaba que como reafirmación de su belleza los hombres la piropearan. En alguna oportunidad conversé al respecto de esto con mi abuelo paterno, quién me dijo que era normal que mi madre se sintiera alagada por esto, que era una mujer aún joven y que si eso la hacía sentir bien yo la debía apoyar
Yo soy una mujer que aún no logra desnaturalizar conductas machistas, para mí el acoso callejero es una ofensa contra la mujer, cuando a mí me ha sucedido me pasa que me he sentido sucia y cubierta por los ojos de hombres que te ven como un objeto o como una manera de demostrar que tan hombres son frente a otros y, el hecho de que mi progenitora lo vea como algo “positivo” no me cabe en la cabeza, aunque supongo que hay mujeres que se sienten de la igual manera y que no por eso están reproduciendo conductas machistas.
Cabe aclarar que mi madre no toma, no fuma, y que en las fiestas a las que va sólo gusta de bailar y conversar, de no achacarse en una habitación como lo hace mi padre, pero que yo misma a lo largo de mi vida he visto como una actitud machista de mi propia parte, sintiendo que es antinatural que una mujer, esposa, madre de dos hijos opere con tal comportamiento. Como si existiese un comportamiento “natural” predestinado para hombres y otro para mujeres.



 -Olimpia de Gouges

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