20 de mayo de 2016

Million Dollar Baby.

Últimamente he tenido ganas de practicar boxeo con el fin de mejorar mi estado físico y aprovechar mi juventud, además de que siempre me ha llamado la atención producto de la imagen que me ha creado en base al cine y no es que quiera ser la siguiente Million Dollar Baby, la siguiente Crespita o algo por el estilo.

Es por esto que en mis conversaciones cotidianas se lo he mencionado a mi familia y amigos con el fin de tantear cual es la opinión que tienen al respecto y la mayoría hasta ahora ha reaccionado de la misma forma; riéndose automáticamente luego de escucharlo como si no estuviera hablando en serio, para luego señalarme que no duraría mucho, que no me iba a gustar o que simplemente no me la iba a poder y que probara con yoga o pilates.
Para ejemplificar contaré como reaccionó uno de mis amigos ayer mientras compartíamos una once en la tetería leer-té, quien luego de explicarle con detalles porqué me llamaba la atención el boxeo lo primero que me dijo fue “vas a ir, te van a pegar una vez y te vas a poner a llorar”, cuando le dije que no, que estaba consciente de lo que se trata y que no era llorona me contestó señalando “sí claro, ambos sabemos que lloras con la mayoría de las películas y para qué quieres hacer boxeo, eso es para hombres y camioneras” a lo que reaccioné indignada y terminé diciéndole que era muy machista y superficial para continuar con el tema.


Me molesta mucho que las prácticas y comportamientos estén tan naturalizados dependiendo del género que tienes, es el colmo que se piense que voy a llorar o que no me la podré con un deporte así por ser mujer y si lo logro netamente quedaré estigmatizada como “camiona” por no preferir yoga o pilates, que ganas de tener la libertad de escoger sin tener que pensar en el prejuicio.

Grenouille.

No hay comentarios:

Publicar un comentario