Cuando tenía 5 años vivía en un
pequeño pueblito de la octava región llamado Nacimiento. Estaba pasando una agradable
tarde de verano en la piscina inflable de una prima que era mayor (12 años).
Recuerdo que habíamos estado nadando y jugando
al “marco polo”.
Al cabo de un rato nos aburrimos,
y como no teníamos nada que hacer, Natalia (mi prima) propuso la idea de jugar
a las mujeres. En un principio no me atrajo mucho la idea, no por el hecho de
jugar a “ser mujeres”, sino que no había entendido cual era la finalidad de
dicho juego, además no me parecía muy entretenido. Luego de un rato de
constante insistencia por parte de mi prima, decidí jugar.
- Ya Nati, ¿entonces que tengo
que hacer primero para jugar? - Pregunté aún no muy convencido por lo que
estaba haciendo.
- Es súper simple Max, primero
tienes que pensar en cual nombre quieres utilizar para el juego, y luego te
enseñaré a cómo actuar como mujer. - Respondió disimulando una pequeña risa. – ¿Y
se te ocurrió algún nombre?
Pensé por un par de segundos cual
podría ser el nombre que iba a elegir, pero por timidez y un poco de vergüenza
no quise decir ninguno. –No Nati, no se me ocurre ninguno.
- ¿Pero que te parece María
Eugenia? ¿Rocío? ¿Paulina?, Paulina es un bonito nombre- Dijo Natalia
- ¡Oh! ¡Paulina
me agrada!- Respondí sin saber cómo terminaría todo.
En ese mismo
instante mi prima se pone a reír y sale de la piscina corriendo a contarle a
mis demás primos lo sucedido (como era un pueblo chico todo se encontraba muy
cerca). Yo no sabía que estaba sucediendo, ni en que me había equivocado cuando
mis primos volvieron a burlarse de lo ocurrido.
Desde ese
mismo momento y hasta el día de hoy (aunque en mucho menos cantidad) me han
molestado diciéndome “Paulina” mientras hacen los gestos para hacerme entender
de que soy “amanerado”, y se encargan de contarle la historia a cada uno de mis
amigos cuando los conocen. Nunca me había puesto a analizar la situación en
realidad, en un principio me molestaba mucho a decir verdad, pero pasando el
tiempo cada vez me incomodaba menos que mi familia me molestara, aunque debo
admitir que cuando era niño fue sumamente difícil.
Max Power.
No hay comentarios:
Publicar un comentario