Las situaciones que
describí en los blogs, ocurrieron principalmente en dos contextos, el familiar
y el escolar. Estos dos contextos o instituciones se presentan en mis relatos
como los principales abastecedores de prácticas sexistas, a partir de los cuales
logré observar como los roles de género siguen operando en la sociedad y como
nos acostumbramos a estos roles debido a que se encuentran tan naturalizados en
nuestras prácticas que se ejecutan a diario sin pensar.
El
primer relato que escribí fue “Cumpleaños sorpresa”, este ocurrió en un contexto
familiar, en el que el novio de mi prima al ser peluquero, era acusado de tener
una profesión que según mi tío y otros pares no se adecuaba a su rol de género.
En esta situación se percibe el rechazo por parte de la familia de mi prima
hacía su novio e incluso se observa cómo se cuestiona constantemente su
sexualidad con frases como “Yaaaa, pero si se ve hueco po´, se ve medio rarito
¿Dime quién arregla el pelo y se hace llamar hombre?” o “como vai’ a ser estilista
y te van a gustar las minas”. Estas
frases no solamente cuestionan su sexualidad ejerciendo violencia verbal hacia
el que las escucha, sino que demuestran los patrones que socialmente según la
persona que las emite debe seguir un hombre, demuestra que existen concepciones
construidas por el entorno, a partir de las cuales se establece lo que es ser
hombre y lo que es ser mujer en la sociedad. Este relato en particular muestra
que hoy en día siguen existiendo personas que creen que la peluquería es un
trabajo netamente de mujeres, lo que indica que existe toda una construcción
cultural de que profesiones debe ejercer el hombre y cuáles no, lo que puede
llegar a limitar el accionar de hombres y mujeres con respecto a lo que deseen
ser o ejercer en un futuro.
En las otras dos situaciones
narradas en los blogs, “Zapatillas negras” y “Desayuno familiar”, logré observa
que la mayoría de las prácticas de sexismo se generan en el contexto escolar.
Estas dos situaciones muestran que generalmente cuando niños absorbemos
indirectamente miles de estereotipos que internalizamos sin cuestionar,
suponemos que si todos lo hacen está bien, dado a que como miembros de una
comunidad necesitamos sentirnos aceptados, pero es sumamente importante que
durante nuestra formación nos dediquemos a cuestionar lo que nos rodea, lo que
nos genera ruido, no solo para beneficiarnos nosotros, sino también para no
dañar a otras personas y para ser conscientes, de que nuestro conocimiento o
saber está repleto de ideas impuestas, ideas que la gran mayoría de las
personas dan por irrefutables.
Estos casos, aunque
parezcan simples, reflejan la realidad de la sociedad en que vivimos, en la que
por no usar un color determinado, un vestuario específico o incluso por actuar
de una manera que no encaja con nuestro supuesto rol de generó, somos juzgados
por nuestros pares de tal forma, que llegamos a poner en duda lo que somos y lo
que queremos ser.
En lo personal, con
respecto a la escritura de los blogs, debo confesar que en un principio me
resulto difícil empezar a escribir, ya que me encontraba tan inmersa en lo
cotidiano, que no era capaz de distinguir con claridad prácticas sexistas en
concreto, aunque sabía que estaban y que eran recurrentes en mi entorno, no
lograba describir fácilmente alguna circunstancia que hiciera que los roles de
género se establecieran como algo natural en nuestras mentes. Sin embargo,
conforme fui escribiendo, cada vez se me hacía más fácil identificar y ser consiente
de distintas situaciones en las cuales los roles de género operaban.
Es por esto que creo
que los blogs realizados en la asignatura de “Estratificación y Desigualdad II”,
me ayudaron a salir de lo cotidiano, me permitieron formar un ojo crítico. Conseguí
ser capaz de reflexionar acerca de las situaciones observadas, en las que se
vulneraban los derechos, las preferencias y aspiraciones de mujeres como de hombres
desde una edad temprana. Pienso que este ejercicio es un aporte a nuestra formación
como personas y académica, ya que nos permitió desnaturalizar estas prácticas, ponerlas en cuestionamiento, realizar una reflexión
hacía lo que ocurre a nuestro alrededor, hacia lo que nos coarta y por sobre
todo nos ayudó a ser conscientes de aquel “Techo de Cristal” que poseen las
mujeres, el cual las limita y les impide seguir avanzando en la sociedad.
Octubre.
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