La
historias que relaté para construir los blogs que escribí fueron experiencias
que yo he vivenciado dentro de mi familia, con mis amigos y también con desconocidos.
A partir de estás (y también de las historias que he leído de mis compañeros y
compañeras) puedo concluir que el sexismo no es una forma exclusiva de
relacionarse ni tampoco una práctica que llevamos a cabo conscientemente, en varias
de las experiencias somos nosotros mismos quienes reproducimos practicas
sexistas y más aún, machistas y prejuiciosas.
Quizá
dentro de la familia es donde más naturalizamos este tipo de prácticas, ya que está
compuesto por nuestro núcleo más cercano; nuestros padres, quienes nos
enseñaron, sin intención, nuestros primeros prejuicios y sesgos, es por esto
que muchas veces llegamos a compartir estos mismo, sin embargo muchas otras
veces nos encontramos en desacuerdo, a mi parecer, debido a la diferencia
generacional y por lo tanto de pensamiento con respecto a temáticas en las que
ellos en su juventud no reflexionaron y cuando llegó el momento se formaron una
opinión basada en tiempos pasados, la cual es bastante distinta a la que nos
formamos los jóvenes de hoy en día. A pesar de ello, tengo la fortuna de que en
mi familia es posible conversar de temas que en otras familias se han vuelto (o
siempre han sido) tabú en una mesa, o simplemente no se puede llegar a un
acuerdo dentro de esta para compartir opiniones y conversar sobre estas prácticas.
Plantear
el tema del sexismo dentro de mis pares es un poco más complicado, ya que la
idea que cada uno tiene sobre lo que significa sexismo es diferente y por lo
tanto muchas veces errónea y no podemos llegar a un consenso concreto sobre lo
que es y lo que no es sexista o machista. Por supuesto hay ocasiones en que una
situación es claramente sexista y nos encontramos de acuerdo, pero esto se da
mayormente cuando una situación es feminista, más que cuando es machista. En mi
opinión esto se da porque como generación tenemos mucho más arraigadas y
naturalizadas practicas machistas, como que solo las mujeres se encargan de la
cocina y es el hombre quien debe mantener la casa, pero si la situación fuera
al revés, causaría mucho más revuelo y seria comentada.
Es
difícil hablar sobre sexismo con personas que no han estudiado, interesado o
indagado sobre la temática, ya que al hablar sobre sexismo, machismo o
feminismo, estas personas no intentan desnaturalizar las practicas o analizar
las situaciones en un contexto diferente, sino que simplemente las clasifican
de normales o tildan de exageradas a quienes si intentamos comprender las prácticas
y de algún modo modificarlas, para así, de a poco, lograr una igualdad en las
condiciones sobre hombres y mujeres, ya que si bien ambos sexos y géneros son
diferentes, estas diferencias no deberían ser condicionantes para llevar a cabo
o no un rol y/o actitudes.
Algunas
de las experiencias que narré en los blogs involucran personas desconocidas o
con las que no he tenido mayor relación, por esto me pregunto ¿Cómo se puede
cambiar la percepción de las personas sobre prácticas sexistas? Dentro de la
familia se puede conversar y compartir opiniones, al igual que dentro de tus
amistades, siendo aún más sencillo, pero con alguien que apenas ves un par de
veces en tu vida o que tiene mayor autoridad, o que simplemente grito en la
calle no puedes hablar sobre el asunto ni hacerle entender que los tiempos van
cambiando y con ello las personas, los conceptos y las practicas, pero a veces
parece imposible que algunas personas puedan aceptar, adaptarse o siquiera
tolerar estos cambios.
La
experiencia de poder escribir y también de poder leer los otros blogs me ayudo
a darme cuenta que algunas prácticas no son normales o propias de la cultura,
sino que son prácticas que deberíamos modificar y también deberíamos incentivar
a que sean modificadas. Como futuros profesionales es posible educar y dar
cuenta de estas prácticas y así también como futuros padres enseñar a nuestros
hijos que los roles deben ser compartidos y que ninguna actividad es exclusiva
para alguno de los géneros y como estudiantes, jóvenes y personas ha sido
importante darse cuenta de ellas y tener la posibilidad de cambiarlas.
-Emily
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