A través de la actividad realizada durante el semestre se
han redactado, tres historias contando tres experiencias sexistas que he vivido
o presenciado, las cuales pueden ser enmarcadas en una categoría como lo es los
roles de género convencionales, en los cuales son enmarcados tanto hombres como
mujeres.
En los blogs anteriores si bien se tocan otros temas como
las relaciones de pareja, se decide clasificar como tópico central de las
narraciones los roles de género, ya que, lo que se espera de un hombre (como
proveedor) y de una mujer (dueña de casa) en una relación con fuertes bases
patriarcales está determinada por los roles de género establecidos en nuestra
sociedad, en donde tanto la masculinidad y feminidad preforman a las personas,
con lo cual estas son condicionadas a seguir determinadas pautas de
comportamiento.
Dicho esto, en los blogs anteriores se acentuaron estas
diferencias entre hombres y mujeres, denotando de manera directa como se
emplean los roles de género en donde lo esperado es que esta sea sumisa y este
en la casa como en el blog uno o en el caso del blog dos en donde se expone el
punto de vista de una mujer, el cual nos dice que hombres y mujeres no pueden
participar en igualdad de condiciones en actividades deportivas, ya que, los
hombres son muy “bruscos” y las mujeres son “delicadas”. A su vez en el tercer
blog pese a la difícil situación familiar por la cual atravesábamos se da le da
un discurso (por parte de una conocida) a un miembro de mi familia de sexo
masculino, en el que se le indica cómo debe afrontar el deceso de una persona
querida, a través de la desconexión con su lado emocional y que él debe
preocuparse de las mujeres que sufren el fallecimiento pese a tener solo 18
años.
Con las situaciones planteadas anteriormente vemos como se
separa al hombre de la mujer, como se generan las distinciones entre ambos
sexos, las cuales son naturalizadas por parte de quienes emiten estos juicios,
independiente del sexo como en el caso del deporte en donde una mujer asume que
debido al hecho de ser mujer su relación en asimétrica con los hombres en
cuanto al deporte, o como una mujer replica en un adolecente las actitudes convencionales
que se esperan de un hombre, lo que ayuda profundamente a que estos roles
convencionales sigan existiendo, ya que, su reproducción se da a través del
discurso implantándose en el sub consiente de las personas naturalizando estas distinciones.
En lo que se refiere en mi experiencia con esta actividad,
debo decir que si bien ya la había realizado el año pasado (no de manera muy
sería debo decir), este año ha sido un punto de inflexión al cuestionarme mis
propias actitudes respecto a la naturalización del machismo, de la cual muchas
veces realice bromas y me reí al jugar con estos estereotipos, pero volviendo a
mi cuestionamiento de mis propias pautas, este ejercicio a servido para
realizar un cambio en cuanto a mi actitud de ver los problemas de género
exclusivo como algo de la mujer, ya que, podemos ver como estos influyen en que
tanto a hombres como a mujeres se nos quite parte de nuestra esencia humana, al
someter a la mujer al espacio privado o dándole importancia solo a su rol
materno y no a su realización personal. En el caso del hombre ocurre algo
similar al buscar que este sea meramente racional desconectado de su lado
emocional, quitando parte importante de su humanidad. Es por lo escrito
anteriormente que veo como este problema de género debe ser erradicado con el
fin de alcanzar no solo la igualdad, sino que, también es el volver a ser
personas.
Larry
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