17 de junio de 2016

Roles de hombres y mujeres

A través de la actividad realizada durante el semestre se han redactado, tres historias contando tres experiencias sexistas que he vivido o presenciado, las cuales pueden ser enmarcadas en una categoría como lo es los roles de género convencionales, en los cuales son enmarcados tanto hombres como mujeres.

En los blogs anteriores si bien se tocan otros temas como las relaciones de pareja, se decide clasificar como tópico central de las narraciones los roles de género, ya que, lo que se espera de un hombre (como proveedor) y de una mujer (dueña de casa) en una relación con fuertes bases patriarcales está determinada por los roles de género establecidos en nuestra sociedad, en donde tanto la masculinidad y feminidad preforman a las personas, con lo cual estas son condicionadas a seguir determinadas pautas de comportamiento.

Dicho esto, en los blogs anteriores se acentuaron estas diferencias entre hombres y mujeres, denotando de manera directa como se emplean los roles de género en donde lo esperado es que esta sea sumisa y este en la casa como en el blog uno o en el caso del blog dos en donde se expone el punto de vista de una mujer, el cual nos dice que hombres y mujeres no pueden participar en igualdad de condiciones en actividades deportivas, ya que, los hombres son muy “bruscos” y las mujeres son “delicadas”. A su vez en el tercer blog pese a la difícil situación familiar por la cual atravesábamos se da le da un discurso (por parte de una conocida) a un miembro de mi familia de sexo masculino, en el que se le indica cómo debe afrontar el deceso de una persona querida, a través de la desconexión con su lado emocional y que él debe preocuparse de las mujeres que sufren el fallecimiento pese a tener solo 18 años.

Con las situaciones planteadas anteriormente vemos como se separa al hombre de la mujer, como se generan las distinciones entre ambos sexos, las cuales son naturalizadas por parte de quienes emiten estos juicios, independiente del sexo como en el caso del deporte en donde una mujer asume que debido al hecho de ser mujer su relación en asimétrica con los hombres en cuanto al deporte, o como una mujer replica en un adolecente las actitudes convencionales que se esperan de un hombre, lo que ayuda profundamente a que estos roles convencionales sigan existiendo, ya que, su reproducción se da a través del discurso implantándose en el sub consiente de las personas naturalizando estas distinciones.


En lo que se refiere en mi experiencia con esta actividad, debo decir que si bien ya la había realizado el año pasado (no de manera muy sería debo decir), este año ha sido un punto de inflexión al cuestionarme mis propias actitudes respecto a la naturalización del machismo, de la cual muchas veces realice bromas y me reí al jugar con estos estereotipos, pero volviendo a mi cuestionamiento de mis propias pautas, este ejercicio a servido para realizar un cambio en cuanto a mi actitud de ver los problemas de género exclusivo como algo de la mujer, ya que, podemos ver como estos influyen en que tanto a hombres como a mujeres se nos quite parte de nuestra esencia humana, al someter a la mujer al espacio privado o dándole importancia solo a su rol materno y no a su realización personal. En el caso del hombre ocurre algo similar al buscar que este sea meramente racional desconectado de su lado emocional, quitando parte importante de su humanidad. Es por lo escrito anteriormente que veo como este problema de género debe ser erradicado con el fin de alcanzar no solo la igualdad, sino que, también es el volver a ser personas.

Larry

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