9 de abril de 2015

Las feas invitan la chela

Un día estaba en el cuarto piso de la facultad, conversando con unos compañeros sobre como tienen que lucir las mujeres para que sean atractivas y así los hombres se fijen en ellas. Después de un rato salieron comentarios como "tiene que tener un poto rico" o "si es fea de cara no importa, le pongo una bolsa de papel y estamos," de lo que salieron risas y entre medio preguntas como “entonces si un día conocen a una mina bacán pero no es regia ¿nunca la van a pescar?” a lo que hubo casi un consenso de que no y que si era muy buena onda calificaba como amiga. Ya terminado el tema de conversación, pasó un rato y entró al cuarto una niña que es de contextura gruesa o como la llamaron en ese momento "gorda", lo que transformó los comentarios de un principio en algo mucho más complejo, puesto que había una especie de teoría respecto de las mujeres que no cumplen con ciertos patrones de belleza, el que se derrumba en primera instancia si una mujer no cumple con algo así como medidas perfectas.  
Lo que pasó fue que quien estaba más entusiasmado con el tema, o al menos así se veía porque opinaba cada vez que podía, comenzó una especie de monólogo, con un tono bastante irónico por lo demás: "si yo algún día soy papá, quiero que mi hija sea bien fea porque piensen, si es fea nadie la va a mirar, eso quiere decir que si un día sale sola en la noche o tiene que volver tarde a la casa no me tengo que preocupar porque le vaya a pasar algo, de hecho ojalá les de miedo hacerle algo, si es un camión mejor para mi. El único problema de eso es que como es fea, va a tener que gastar harta plata porque nadie la va a invitar a salir, entonces no le va a quedar otra que ella invitar a alguien, a no ser que salga con sus amigos, porque tiene que tener amigos, imagínate una gordita y pesá no puede existir algo así, porque las minas ricas pueden ser pesadas y da lo mismo porque igual te esforzai porque te pesquen aunque sea pesá igual haci un esfuerzo, en cambio la gordita tiene que ser simpática, es la única forma de que encuentre a alguien con quien estar y por lo mismo tiene que invitar la chela o tomar la iniciativa en la buena onda como mínimo" Esto no provocó mucha controversia,  habían muchos riéndose. La verdad es que nunca pensé en esto como una reproducción discursiva de sexismo hasta que empecé a preguntarme por experiencias de vida cotidiana. Y lo considero un acto sexista porque el lenguaje construye realidad, y en función de este actuamos y somos capaces de influir en las opiniones del resto, entonces si limpio un poco toda esta especie de monólogo, me doy cuenta de que las mujeres aparte de guiarse por los patrones sociales de machismo en cuanto a actividades de la vida cotidiana, también tienen la obligación de lucir “bonitas” según lo que la publicidad, la sociedad en general y sobre todo las mujeres validamos como tal. Y digo sobre todo las mujeres porque es muy normal escuchar opiniones como “mira como se viste” o “ella antes era más flaca,” etc. Estas críticas son una forma de reproducir esa pseudo cultura de belleza casi obligatoria que tienen que cumplir las mujeres para entrar en el grupo de las aceptadas y no en el de “las que tienen que invitar la chela”.

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