28 de abril de 2015

"Por algo los separamos"

Fui a un colegio mixto. católico y de monjas. En este colegio presencie varias situaciones de carácter sexista, desde alumnos hasta profesores y otros funcionarios, pero la que voy a relatar a continuación es la que recuerdo con mayor claridad.
Cuando iba en cuarto medio tenía Educación física los días Viernes,  después de almuerzo a eso de las 2 de la tarde.  Al iniciar la clase nos reuníamos toda la generación para dar las indicaciones de lo que íbamos a hacer, aclarar dudas y conversar clases anteriores, luego nos separaban entre hombres y mujeres, hombres con profesores hombres y mujeres con profesores mujeres. A nadie le parecía raro esto, no era un tema de conversación y a nadie le generaba algún tipo de problema.
En una unidad del ramo, casi al final, las mujeres tenían gimnasia rítmica mientras nosotros jugábamos fútbol, unidad que tenía una duración de al rededor de 2 o 3 clases, y una de evaluación final.
Tengo el recuerdo de una clase en la que presencie una situación de carácter sexista, en el momento previo a comenzar las actividades, los profesores abrieron una ronda de preguntas respecto a las instrucciones y la manera en que se iba a desarollar la clase, instante en el que una compañera levanta la mano para hacer una pregunta, "¿Profe puedo jugar fútbol en ves de hacer gimnasia rítmica?", hubo de todo, caras de asombro, risas, murmullos y un silencio incómodo entre los profes hasta que el profe hombre respondió; "no, no se puede, los hombres juegan fútbol las mujeres hacen rítmica", a lo que mi compañera pregunta "¿pero por qué?" pregunta que es contestada con una respuesta un tanto violenta, "como vas a jugar con los hombres, el fútbol es para ellos, por algo los separamos", asombrada mi compañera y expectantes los demás, los profes dieron por terminada la ronda de preguntas para dirigirnos a las canchas, mientras que en el trayecto nadie comentaba nada sobre lo sucedido recientemente, mi compañera debió hacer lo que los profes le dijeron, no pudo jugar fútbol ya que "no era para ella".
Para mi esta fue una situación sexista debido a que los profesores asimilan una serie de conductas al sexo, es decir, los hombres por el hecho de serlo deben jugar fútbol, mientras que las mujeres deben hacer gimnasia rítmica, y me pareció que pocos se dieron cuenta de aquello.
La naturalización de ciertas prácticas en mujeres y hombres es bastante común hoy por hoy y en diversos ámbitos de la vida social, desde la división sexual del trabajo hasta deportes, asignación que se produce gracias a una imagen que se ha construido en función de la identidad de la mujer o del hombre, ya que una "señorita· no puede jugar un deporte de roce, o en otro caso, hacer gimnasia rítmica sería de "poco hombre", es decir, aquella compañera hubiese roto los patrones de conducta que se esperan de una mujer al jugar al fútbol. Es evidente la relación que existe entre una situación como esta y las expectativas respecto a cada género, la sociedad está constantemente estructurando nuestras pautas de comportamiento a las que se debe responder para no recibir un castigo social como la exclusión o la discriminación en los casos más habituales.

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