En todos los blogs que he subido el tema que más se repite o el que más me ha interesado ha sido todo aquello que tiene que ver con relaciones de pareja y sus roles, es decir, como se ha creado sexismo en cómo deben actuar las personas dentro de una relación sentimental. En sí lo que ha contribuido a esta reproducción sexista en lo cotidiano es lo que espera cada persona de los otros, es decir, que estas expectativas están anteriormente ya delimitadas y eso es lo que nos ha llevado a pensar que existen roles que solo la mujer o el hombre deben cumplir en una relación. Y esto se ha dado dentro de una sociedad fuertemente delimitada en torno a lo sexista en el sentido que nuestras maneras de desarrollarnos deben seguir una orientación dada por otras personas sin dejar que la persona decida cómo responder frente a una situación (en este caso a cómo actuar en una relación de pareja), estableciéndose así roles sexistas dentro del mecanismo social.
Las relaciones de parejas han sufrido un constante cambio pero al mismo tiempo han sido constante en el transcurrir del tiempo (podríamos considerarlos como pares binarios, es decir, que se excluyen pero al mismo tiempo se complementan). Han variado en el sentido que ahora se puede apreciar más libertades en torno a lo que puede o no hacer una persona dentro de la relación, en otras palabras se puede evidenciar que existe una mayor cantidad de formas de actuar pero esto no quiere decir que el aumentar su cantidad no se dejen de considerar como sexistas. Han sido constantes en que se ha delimitado las acciones según el sexo, por ejemplo la mujer debe ser “calmada” o ser “señorita” y el hombre debe ser “extrovertido” y “macho” y a través de esas consideraciones es donde entra en juego el rol.
Esta reproducción se ha dado porque no somos capaces de considerar que estas diferencias de roles nos han clasificado como cosas al momento de actuar o reaccionar, es decir, actuamos según cánones de conducta que han sido consideradas como “correctas” y las hemos seguido porque así nos hemos convencido de que de verdad son acertadas al momento de estar en relación. En otras palabras podríamos decir que un hombre debe responder frente a su pareja de una manera y una mujer debe responder frente a su pareja de otra manera, hay una segregación en cómo actuar y desarrollarse.
Ahora si bien nos han dicho que es “correcto” también nos han condenado si pensamos o actuamos de forma contraria, es decir, si no seguimos la orientación de estos roles somos rechazados socialmente, como por ejemplo aquel hombre que es más sensible en la relación o la mujer que es más extrovertida. Y por tanto se les ve de una mala manera si no siguen con esta segregación dada por una sociedad sexista.
Por ultimo podemos apreciar que estas instancias (el escribir blogs de vida cotidiana) obviamente nos ha servido a la comprensión de las desigualdades de género por la razón de que nos ha permitido a través de una identificación en el diario vivir las conductas o situaciones que están bajo el yugo del sexismo que han afectado a los protagonistas de nuestras historias que han sido relatas en el desarrollo del curso. Personalmente me ha permitido ver como se reproducen las desigualdades de género en el diario vivir por el solo hecho de analizar algo tan cotidiano como es la situación en la que vivimos y nos desarrollamos diariamente. Por mi lado he podido identificar esto de una mejor manera orientándolo a las relaciones de pareja porque creo que es allí donde expresamos mejor este sexismo del cual hemos sido afectados durante el tiempo en que nos hemos desarrollado en la sociedad.
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