Hace un par de años, estaba en el colegio
junto a unos amigos viendo un juego de futbol femenino, donde participaban
alumnas de la institución, que a su vez, eran compañeras de curso. El partido
estaba bastante agradable en el sentido futbolístico, hasta el momento en el
cual llega la definición a penales debido a un previo empate. Fue desde ese
instante donde empezaron mis compañeros a criticar a las jugadoras debido a
poca calidad de pateo del balón y a su vez, la nula dirección de éste hacia la
portería. Ahí comenzaron las críticas. Uno de mis amigos decía “pucha estas
minas son tan malas para el futbol” a lo que otro comenta “… y aparte de ser
malas, no tienen motricidad fina para patear la pelota y achuntarle al Hace un par de años, estaba en el colegio
junto a unos amigos viendo un juego de futbol femenino, donde participaban
alumnas de la institución, que a su vez, eran compañeras de curso. El partido
estaba bastante agradable en el sentido futbolístico, hasta el momento en el
cual llega la definición a penales debido a un previo empate. Fue desde ese
instante donde empezaron mis compañeros a criticar a las jugadoras debido a
poca calidad de pateo del balón y a su vez, la nula dirección de éste hacia la
portería. Ahí comenzaron las críticas. Uno de mis amigos decía “pucha estas
minas son tan malas para el futbol” a lo que otro comenta “… y aparte de ser
malas, no tienen motricidad fina para patear la pelota y achuntarle al arco”.
Todo esto se transformó en un debate casi de
temas políticos en la galería, con gritos y demás, buscándole defectos a las
compañeras y tratando de minimizarlas por el solo hecho de no poder hacer un
gol. Todo esto conllevó a que una de las jugadoras se acercara al lugar de la
galería en el cual nos encontrábamos e increpara a uno de mis amigos,
diciéndole “si te creí tan bueno ven a pegarle tu po” lo cual los dejo
impactados a todos porque nunca se esperaron la reacción de la jugadora ni el
enojo producido por las críticas, y a lo cual mi amigo no pudo responder,
siendo el hazmerreir de todos los espectadores del partido, porque lo callaron
en un segundo después de estar criticando durante toda la definición a penales.
Después del partido, mi amigo de disculpó con las jugadoras, reconociendo su
error y las éstas lo entendieron, así que finalmente todo se arregló ya que
solo fue una estupidez por parte de mi compañero, y nunca quiso hacer sentir
mal a nadie.
MPG.
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