23 de marzo de 2016

La Hija

Mi padre siempre quiso tener una hijita, y con eso no me refiero a tener simplemente a una hija mujer, sino que quería una hija que fuera femenina, que se cuidara, que fuera adorable y que tuviera todas las cualidades femeninas clásicas. Sin embargo tuvo dos hijos hombres y una mujer, la cual resulto muy lejos de lo esperado, ya que era ruda, con poco gusto del color rosado, de las barbies y de todo ese tipo de cosas que se caracterizan por femenino en las niñas, también se juntaba con puros hombres, y de hecho, muchas veces era la persona más masculina ya fuera en el grupo de amigos o en la familia misma. Mi padre siempre la ha querido, pero incluso cuando yo, el último hijo, iba a nacer tenia las esperanzas de tener a esta hija anhelada, incluso tenía un nombre "Margarita", el cual mi madre se negaba a ponerme si es que era mujer, porque lo encontraba demasiado siútico. Pero al fin y al cabo salí yo, otro hombre y conmigo mi padre perdió todas esperanzas de tener a esa anhelada hija femenina que siempre quiso. lo interesante es que mi hermana, que ahora tiene treinta y un años, y mi padre tienen la mejor relación en la familia, quizás justamente porque los dos son muy parecidos en sus actitudes (que se podrían tildar de masculinas), y sin embargo mi hermana de vez en cuando muestra actitudes como por así decirlo de niñita, como por ejemplo su pasión por el cookie monster de plaza sésamo o que siempre quiera dulce y si hay postre siempre lo pide más grandes y cosas así que a mi papa le encantan, y creo que si bien ese tipo de cosas a ella le gustan de verdad, en una pequeña parte lo hace para darle a nuestro papa esa niñita que tanto quería.

Todo esto me hace pensar lo interesante que es que muchos hombres buscan en mujeres una actitud que ellos llamen femenina, porque les parece más natural y que son, por así decirlo, más agradables, porque no rompen como los esquemas que uno espera, como el de la tierna hijita.

-Tovarish

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