Hace poco estaba viendo las noticias
cuando vi la iniciativa del Sename, en el marco del día de la mujer, llamado "taller de desprincesamiento" y me pareció interesante que se propusiera una versión diferente a la
identidad y rol de género que tienen las niñas hoy en día. Estábamos en la mesa
en la hora de almuerzo con mi prima y mi tía, el problema comenzó cuando una de
mis primas escucho cómo se llamaba el programa y claramente no le gustó, expresó su opinión diciendo que
todas las niñas se deberían sentir princesas alguna vez, usar un vestido y una
corona, lo que contrariamente el no ser princesa y hacer cosas como el karate te
podría llevar a ser amachada o poco femenina, además recalcó que en su propia
experiencia ella había sido feliz sintiéndose princesa en su infancia o que le
gustaba usar el color rosado, no creía y que le gustaría que su hija también pasara por
experiencia, por otro lado mi tía manifestó estar a favor del taller, aunque
dijo que no era bueno extremar las posiciones y se puso en situación más neutral.
Luego pensé en mis otras primas y en realidad eran diferentes, sin duda la
presente era la más “princesa” de las hermanas. ¿Quién decide como se debe comportar una niñita? ¿Qué debe hacer o no? Sin esbozar algo que pareciera
critica, concluí que el nombre podría ser diferente, pero le expliqué a mi prima
que era un taller alternativo al que proponía Katy Barriga llamado el “taller
de princesas” el cual no era claramente de mi gusto , y de esa manera llegamos
a un casi acuerdo al pensar que esta ultima alternativa era un poco exagerada y
hasta un poco sexista porque al final ¿qué significa ser una princesa para una
mujer en Chile? O ¿”Desprincesarse” ayuda
a disminuir los prejucios o estereotipos en nuestro país? Creo que la campaña evolucionó en las redes sociales como #Mas que princesas, así todos contentos.
Pepegrillo
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