Las relaciones con mi familia por
parte de Padre siempre han sido un poco tensas principalmente porque siento a
veces que buscan tratar de menoscabarme o incomodarme por mi actitud indiferente
y templada.
En una conversación típica para
un 18 de septiembre de más o menos cuatro años atrás año 2012. Los “Hombres" no encontrabamos reunidos junto a la parrilla conversando de banalidades y cosas
cotidianas sin sentido alguno. De pronto
la conversación cambio y el tema en cuestión que se comenzó a tratar tenía que
ver con que dentro de nuestra familia no existía ninguna persona con
antecedentes graves penales o con delitos menores que involucraran problemas
legales con la autoridad. Para los presentes era un orgullo que ninguno de los
integrantes del núcleo familiar estuviera involucrado en actos deshonestos o de
naturaleza delictual, sino que más bien todos se encontraban destacable que a
pesar de los problemas y la dificultad que significa hoy en día criar a los
hijos, de cierta forma todos los presentes habían logrado llevar de la manera
más honrada la vida de ellos y la de su familia.
De pronto el tema cambio drásticamente.
Alguien anuncia lo siguiente “También esta familia es muy normal no hay ningún
homosexual dentro de la familia”, A lo que un familiar en tono burlesco me
abraza fuertemente y exclama “como que no te olvides de este que acaso no te
hay fijado que este weon nunca trae ninguna mina para las juntas familiares” la
broma causo bastante gracia entre los presentes sin duda. La broma en si no se detuvo,
el chiste dio pie para que otras personas comentaran aspectos como el largo del
pelo, el uso de un aro en la oreja izquierda y se incluyó cualquier rasgo que
parecía no cumplir con los estándares de masculinidad que para ellos no se
cumplían en mi persona.
El contenido de la broma me pareció de lo
menos inocente posible por lo que mi enojo fue inmediato. Principalmente porque
me sentí ofendido por una actitud agresiva desmedida hacia mi persona y por
otro lado me sentí que se cuestionaba mi sexualidad de manera injusta y
arbitrariamente. Por otra parte, esto me llevo a pensar en el significado que
se le atribuye a las actitudes o acciones con respecto a la sexualidad. ¿No
estar comprometido acaso me convertía en menos hombre o en un motivo de burla?
O simplemente no me hacía parte de lo que se concibe como ser un hombre el ir
acompañado a una simple reunión familiar. El hecho de estar siempre sometido a
la opinión de los demás hombres lleva a actuar de manera preventiva ante
ciertas situaciones y existen cosas de las que uno prefiere no hablar frente a
personas sin criterio. Por esta razón me aparté de la conversación y me senté a
la mesa para compartir con el resto de la familia. Al poco tiempo mi agresor se
acercó de manera natural a preguntarme si su comentario me había molestado,
pero como era de esperarse de mi le contesté que no. A lo que el añadió “a
menos mal porque ¿Los hombres no nos enojamos cierto? a lo que yo añadí
simplemente un “sí, claro”.
By Meursault
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