Por diversas circunstancias, mi hermana ha tenido que venir a
vivir a mi casa con su hija recién nacida y su pareja. Desde este suceso he
visto como los roles de género convencionales han coaccionado en los quehaceres
de mi hermana y mi cuñado. Las diferencias asociadas con el sexo cada día se
han intensificado más y más. Además el hecho que el bebé sea una niña ha
abierto una amplia discusión en casa.
En primer lugar, la primera acción que
llevó a cabo mi cuñado fue salir a buscar un trabajo y ponerse a trabajar de
lleno, con la frase "de lleno" quiero decir a tiempo completo -casi
sin dejar tiempo para lo demás-. Esto, en cierto sentido, me apena porque él no
puede estar con su hija la mayor parte del día, cuando llega se encuentra
demasiado cansado y generalmente mi sobrina duerme cuando él se hace presente.
Por otro lado, lo encuentro necesario para que se puedan costear las
necesidades que tiene un recién nacido. Pero en contraposición encuentro a mi
hermana, cansada por despertarse a altas horas de la madrugada a sobrellevar y
calmar los llantos de su hija, muerta de tener sobre sus hombros y únicamente
sobre sus hombros el cuidado de una niña recién nacida. Además, lo que pienso
que pasará es que cuando vuelvan a vivir solos seguirá esta misma lógica y ya
no nos tendrá a nosotros para ayudarla en sus "obligaciones como
madre". Claro mi cuñado seguirá trabajando a tiempo completo y mi hermana
tendrá que -"como buena mujer"- mantener aseada la casa y el cuidado
de mi sobrina mientras esté en etapa de desarrollo. Pero lo que me impresiona
es que estas labores no son cuestionadas por ninguna de las dos partes, es más,
se toman como naturales. Pienso, en este sentido, que no se cuestione por parte
del padre –de mi cuñado en este caso- es remarcable, dado que toma como natural
el no ver a su hija durante la mayor parte del día, creo que esto es lo que
hace que algunas personas veas a su padre como un simple banco.
En segundo lugar, el hecho de que mi sobrina sea mujer ha abierto
un debate importante en mi casa en relación a lo que por su género enfrentará.
Por una parte se le resalta su belleza y delicadeza, con lo que estoy
profundamente en desacuerdo porque le creará la idea de propia fragilidad en un
futuro, y por otra parte se habla de lo que se le vendrá en la vida por el
hecho de ser mujer, cosa que me pone en un dilema ¿es realmente un aspecto negativo
nacer siendo mujer? Aún no he logrado responderme esa pregunta a cabalidad,
pero tengo una respuesta tentativa. Es perjudicial nacer siendo mujer si y sólo
si la sociedad lo ve así y la estructura, por este hecho, permite la
degradación del género femenino. La destrucción de una sociedad patriarcal y
una sociedad igualitaria haría un mundo mejor para mi sobrina y sus
contemporáneas.
Espero y abogo con mi carne y corazón que por fin se dé un cambio
de paradigma para que mi sobrina nunca tenga que sufrir algo parecido a lo que
sufren las mujeres discriminadas hoy en día y menos que pase por algo parecido
a la aberración del maltrato y, claro que ella tampoco lo lleve a cabo.
Ivar el Deshuesado.
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