21 de mayo de 2016

Sexismo a Diario.

Por diversas circunstancias, mi hermana ha tenido que venir a vivir a mi casa con su hija recién nacida y su pareja. Desde este suceso he visto como los roles de género convencionales han coaccionado en los quehaceres de mi hermana y mi cuñado. Las diferencias asociadas con el sexo cada día se han intensificado más y más. Además el hecho que el bebé sea una niña ha abierto una amplia discusión en casa.
En primer lugar, la primera acción que llevó a cabo mi cuñado fue salir a buscar un trabajo y ponerse a trabajar de lleno, con la frase "de lleno" quiero decir a tiempo completo -casi sin dejar tiempo para lo demás-. Esto, en cierto sentido, me apena porque él no puede estar con su hija la mayor parte del día, cuando llega se encuentra demasiado cansado y generalmente mi sobrina duerme cuando él se hace presente. Por otro lado, lo encuentro necesario para que se puedan costear las necesidades que tiene un recién nacido. Pero en contraposición encuentro a mi hermana, cansada por despertarse a altas horas de la madrugada a sobrellevar y calmar los llantos de su hija, muerta de tener sobre sus hombros y únicamente sobre sus hombros el cuidado de una niña recién nacida. Además, lo que pienso que pasará es que cuando vuelvan a vivir solos seguirá esta misma lógica y ya no nos tendrá a nosotros para ayudarla en sus "obligaciones como madre". Claro mi cuñado seguirá trabajando a tiempo completo y mi hermana tendrá que -"como buena mujer"- mantener aseada la casa y el cuidado de mi sobrina mientras esté en etapa de desarrollo. Pero lo que me impresiona es que estas labores no son cuestionadas por ninguna de las dos partes, es más, se toman como naturales. Pienso, en este sentido, que no se cuestione por parte del padre –de mi cuñado en este caso- es remarcable, dado que toma como natural el no ver a su hija durante la mayor parte del día, creo que esto es lo que hace que algunas personas veas a su padre como un simple banco.
En segundo lugar, el hecho de que mi sobrina sea mujer ha abierto un debate importante en mi casa en relación a lo que por su género enfrentará. Por una parte se le resalta su belleza y delicadeza, con lo que estoy profundamente en desacuerdo porque le creará la idea de propia fragilidad en un futuro, y por otra parte se habla de lo que se le vendrá en la vida por el hecho de ser mujer, cosa que me pone en un dilema ¿es realmente un aspecto negativo nacer siendo mujer? Aún no he logrado responderme esa pregunta a cabalidad, pero tengo una respuesta tentativa. Es perjudicial nacer siendo mujer si y sólo si la sociedad lo ve así y la estructura, por este hecho, permite la degradación del género femenino. La destrucción de una sociedad patriarcal y una sociedad igualitaria haría un mundo mejor para mi sobrina y sus contemporáneas.

Espero y abogo con mi carne y corazón que por fin se dé un cambio de paradigma para que mi sobrina nunca tenga que sufrir algo parecido a lo que sufren las mujeres discriminadas hoy en día y menos que pase por algo parecido a la aberración del maltrato y, claro que ella tampoco lo lleve a cabo. 
                                                                                  
                                                                                            Ivar el Deshuesado.

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