16 de junio de 2016

Roles de género en la escuela

A lo largo del curso, he escrito cada una de las entradas en el blog  sobre el tema de roles de género principalmente en un ámbito público,  esto en torno a mi experiencia escolar (en la educación media) y en relación con mis pares de ese tiempo (compañeros de curso) ya que al recordarlas me he podido dar cuenta de prácticas que tenía naturalizadas hasta ese entonces. Puedo identificar también a los roles de género como una de las primeras fuentes del sexismo que se extrapolan a varias otras formas de percibir el mundo y relacionarse con este. Además que se puede identificar a la escuela como una institución donde se da una de las socializaciones más tempranas en la trayectoria de uno como sujeto y que por ende ayuda a mantener y reproducir los roles de género tradicionales.
Si bien se puede identificar –como tradicionalmente se ha hecho en la literatura existente al respecto– que en la escuela se mantienen y reproducen todo los roles de género y estereotipos que se inician en la familia en por ejemplo, la separación entre hombres y mujeres en clases de educación física o también en las mismas formas de enseñar y discursos que tienen los pedagogos de la escuela respecto a los roles de género. También se puede ver que es en la misma relación con los pares –compañeros– que se lleva día a día que se reproducen prácticas sexistas que refuerzan los roles de género convencionales, es decir, refuerzan lo que debería ser un hombre o lo que debería ser una mujer a través de varios mecanismos.
En mi dos últimas entradas en el blog: El pollo y Alejando al que no cuadra, traté de dilucidar que a todo quien no reproduce estos roles de género tradicionales son excluidos –indirectamente– por lo general a través de mofas por parte de los mismo compañeros. Son estas prácticas las que mantienen los roles de género tradicionales, por ejemplo en el primer blog mencionado con anterioridad (El pollo), describí como es que a una compañera –mujer– que tenía prácticas que eran relacionadas con lo masculino y quien además se juntaba con varios hombres, era objeto de burlas, sin una aparente intención de denigrar, es decir, que casi inconscientemente era objeto de discursos que la interpelaban y reforzaban el hecho de que no seguía con los roles de género tradicionales; discurso que ella también adoptaba. En el segundo blog mencionado (Alejando al que no cuadra) también traté de dilucidar la misma forma en qué el otro, el distinto –el que no posee alguno de los roles de género tradicionales– es marginado. Esto también enmarcado dentro de las mismas prácticas de burla que un primer momento parecen normales dentro de la relación cotidiana con los pares en la escuela.
A partir de estas dos descripciones que realice en los blogs pasados es que puedo identificar a los discursos hegemónico que los estudiantes suelen reproducir como un mecanismos importante de mantención de los roles tradicionales de género ya que estos son expresados, por ejemplo, a través de la burla que si bien no es con ánimo de causar perjuicio, son expresiones de un claro discurso que norma como debiera ser lo masculina y como debiera ser lo femenino (principalmente a partir de cultos negativos que demarcan lo que cada género no hace) que son adoptados, naturalizados y luego reproducidos.
Si bien es difícil el no reproducir los roles de género tradicionales, creo que hay varias posibilidades desde la pedagogía donde se puede problematizar y desnaturalizar estas prácticas desde una edad más temprana, todo esto enmarcado en el contexto de una educación más inclusiva que ha sido tan demandada últimamente.
Por último, que la experiencia de poder reflexionar sobre estos hechos que hasta antes del curso habían pasado simplemente como hechos anecdóticos me permitió el poder desnaturalizar prácticas de las que era inconsciente hasta entonces y que ayudaba a su reproducción, y que ahora me permite analizar varias relaciones cotidianas desde una perspectiva de género, por lo que además, he podido problematizar al género y sus relaciones como una unidad de análisis importante para variadas situaciones en la investigación sociológica (tomando en cuenta que este ha sido dejado de lado en varias de las escuelas de sociología en Chile).

Outis.

No hay comentarios:

Publicar un comentario