En ese sentido, mi amigo, está en lo cierto, si soy su amiga hombre, porque cumplo con ciertos rasgos que no son culturalmente desarrollados por las mujeres, al menos no en nuestro país.
Mi amigo está en lo cierto,porque si levanto la voz, porque si insulto, y porque si conozco a hombres y la puedo pasar bien con ellos, y para el, todo esto está representado en la figura de un hombre y no de una mujer.
-Isa, eres nuestro amigo hombre-, me sigue quedando en la cabeza. Algo está mal...
Me indigna que me digan la amiga hombre, porque en el fondo te desplazan a un sector que tampoco quieres pertenecer, que te ajena inmediatamente de la normalidad, de lo recurrente, te conviertes en la no deseada. Ser la amiga hombre, es abstraerte del orden normal de la sociedad, de ser una espina en el pie para muchos y muchas. Yo no puedo cambiar quien soy, y estoy muy feliz de ser así. Sin embargo, a veces me gustaría dejar de fingir que me agrada la idea de ser la amiga hombre, me gustaría dejar de repetirlo, de sentirlo, de pensarlo. Porque me gusta como soy, pero también me indigna ser llamada a amiga hombre, ¿Por qué no puedo ser como soy y al mismo tiempo seguir siendo la amiga mujer?. Una sociedad que no es capaz de comprender que una mujer puede tener las mismas cualidades psicológicas que un hombre es una sociedad sexista. Es la sociedad que al menos yo, no deseo.
El día de hoy cargo este peso, un sentimiento de indignación que me acompaña diariamente, que me acongoja en cada instante del día y que probablemente muchas mujeres, que han escogido el mismo camino que yo, también lo hacen.
jajj! está muy bueno! a mi también me dicen la amiga hombre y en cierto grado enorgullece pero te separa....
ResponderEliminar¡Qué gracioso! Durante un tiempo, debido a que usaba el pelo corto, adhería a ciertos gustos musicales que rondaban en un grupo masculino, hablaba (sigo haciéndolo) fuerte, simplemente pasé a ser llamada "Julito". Me daba risa en el minuto, e incluso me hacía sentir especial ya que de una manera u otra, estaba siendo "aceptada" en este grupo de hombres. Pero ya no es así, y creo que siempre hubo algo de sexismo implícito en llamarme de esa forma. Si era simplemente Ximena (que es como me llamo), era mujer, por lo tanto una potencial conquista y/o peligro.
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